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viernes, 17 de abril de 2015

Eduardo Galeano: las venas abiertas del fútbol



"La pelota y yo nunca pudimos entendernos, fue un caso de amor no correspondido. También era un desastre en otro sentido: cuando los rivales hacían una linda jugada yo iba y los felicitaba, lo cual es un pecado imperdonable para las reglas del fútbol moderno".

Eduardo Galeano

Eduardo Galeano era un fanático de la moral pero no lo era del fútbol, lo que quizá es una afirmación un tanto arriesgada para un tipo que amaba tanto el fútbol como el uruguayo.

Pero quizá por eso vivió exiliado en Barcelona del 73 al 85 mientras la dictadura campaba en su adorada Uruguay, y quizá por eso escribió a calzón quitado un libro como “Las venas abiertas de América Latina”; una reflexión que casi seguro hoy no hubiera suscrito, lo que seguramente dé mayor jerarquía y valor a esa cualidad que actualmente tanto escasea: la franqueza.

Pero para Galeano el fútbol era otro cantar. Al fútbol lo amaba como uno ama las cosas que verdaderamente ama, sin plantearse por qué las ama, sin responsabilidades ni facturas, sin deudas ni acreedores, porque sí.

Peter Esterházy, el gran escritor húngaro que algún día será Premio Nobel y cuyo hermano jugó con Hungría el Mundial de fútbol del 68, hablaba del forofismo de su madre remarcando irónicamente ese fanatismo que todos conocemos y ejercemos (todo hay que decirlo), construido sobre la ceguera, la parcialidad y la demagógica argumentación, pero eso sí cimentado en rigurosos argumentos técnicos…

Galeano no era de esos. Galeano no amaba el fútbol como trasunto de la vida, como ese vencer o morir de la madre de Esterházy. Quizá por esa condición de desterrado que te hace amar doblemente la patria, y la única patria común es la infancia, Galeano amaba el fútbol como belleza que nace de la alegría de jugar porque sí, como locura que hace que el hombre sea niño por un rato, jugando como juega el niño con el globo y como juega el gato con el ovillo de lana… porque Galeano es deudor del niño que juega sin saber que juega, sin motivo, sin reloj y sin árbitro.

Galeano era hijo de ese milagro futbolístico que es Uruguay. Ese país de tres millones de habitantes más pequeño que Extremadura que ha ganado dos mundiales y ha dado a luz desde Schiaffino a Francescoli, hasta Forlán o Luis Suárez por citar los más recientes. Sólo que en vez de jugarlo, tal como confesaba: «Me fue muy mal porque siempre fui un .pata dura. terrible. La pelota y yo nunca pudimos entendernos, fue un caso de amor no correspondido». Optó por vivirlo y escribirlo. A Galeano le corría Uruguay por las venas, y el fútbol corre por las venas de Uruguay. El mismo Galeano afirmaba que: «Todos los uruguayos nacemos gritando gol y por eso hay tanto ruido en las maternidades, hay un estrépito tremendo». 


No sé, mientras escribo estas líneas del tirón, creo de corazón que todos los que hemos escrito de fútbol, hurgando un poco más allá de su mecánica y de su mística, le debemos a Galeano algo. Ese algo es su Fútbol a sol y sombra, esa mezcla de anécdotas, vivencias, sentimientos ficciones y realidades que es la Literatura con mayúscula. Ese algo es que nos mostrara que si se escribe bien, el tema es lo de menos.

Creo firmemente que Galeano hoy estará jugando con toda esa pléyade de figuras estelares que tanto admiraba, no porque fueran estrellas sino porque se atrevieron a ser unos mocosos caras sucias que regateaban hasta al marcador. 

Creo firmemente que estará sobre un verde infinito, sin público, sin árbitros, sin trofeos de por medio, sin negocio, sin taquilla, sin presiones, sin reloj, ya sólo para siempre uno más de esos niños que corretean a carcajada batiente detrás de un balón, que gracias a Dios, siempre corre más rápido.

La otra final del Mundial

Foto: latestanelpallone.com

"El fútbol es lo más importante de lo menos importante" 

Arrigo Sacchi (futbolista y entrenador italiano) 

El Reino de Bután, emparedado entre China y la India, está en el Himalaya y tiene un número de habitantes semejante a la suma de los barrios de Chamberí, Vallecas y La Latina. Una de las pocas cosas por la que es conocido este remoto país, es el hecho de que funcionen con un índice de Felicidad Nacional Bruta como indicador principal de desarrollo, en lugar de la economía (para el que le interese, este concepto se sustenta en nueve pilares: el bienestar psicológico, la salud, educación, cultura, distribución del tiempo, calidad del gobierno, relaciones sociales, ecología y vivienda). 

Montserrat es una pequeña isla caribeña bautizada por Colón en honor de la montaña de Montserrat de Barcelona. Con la creación en los 70 de los Estudios AIR por el productor de los Beatles George Martin, atrajo a muchos artistas famosos, pero el huracán Hugo en 1989 y la erupción del volcán Soufriere Hills en 1995 obligaron a la población a evacuar la isla, cerrándose aeropuertos y puertos, y condenando a la isla al ostracismo. Antes de la erupción volcánica, la población era de 13.000 habitantes. La población actual está alrededor de los 6000. 

El críquet es el deporte más popular en Monsterrat, y el de Bután es el tiro con arco… entonces, ¿qué demonios hacen estos dos países en un artículo de fútbol? 

La razón es bien sencilla: el 30 de junio de 2002, en el estadio Changlimithang de Timbu, jugó la selección de Bután contra la selección de Montserrat, y lo hicieron el mismo día en el que se jugaban las lentejas (con caviar) mundialistas los Ronaldo, Kahn y compañía, en la final del Mundial de Corea y Japón entre Alemania y Brasil. 

El porqué de esta genialidad radica en que a esa fecha, las susodichas Bután y Montserrat eran las dos selecciones nacionales de fútbol con peor ranking de la FIFA. Aquello vino a denominarse la Otra final (The Other Final. Bhutan vs. Montserrat) que fue llevada a un documental por el neerlandés Johan Kramer en 2003. 

La intrahistoria de este partido se debe a la ocurrencia del cineasta Matthijs de Jongh, que al no poder apoyar a Holanda en el Mundial porque había sido eliminada en la fase previa, trató de convencer a los dos combinados con peor clasificación en el ránking FIFA de selecciones nacionales para que jugaran un torneo entre ellos. Se lió la manta a la cabeza, y con la financiación de una productora japonesa logró reunir a ambos combinados. De los 203 países del celebérrimo Ranking FIFA, los dos últimos en aquel momento eran Bután (202), y la isla de Montserrat. 

Bután no tenía liga y su selección nunca había ganado un partido hasta la fecha y Montserrat había reducido sus comparecencias por la actividad volcánica de la isla (que a día de hoy aún continúa). Al partido asistieron más de 25.000 espectadores. Montserrat, acusó la altitud y la baja de siete jugadores por intoxicación alimentaria… 

El resultado final fue de 4-0, goles en el minuto 7 y tres en los fatídicos 10 minutos transcurridos entre el 67 y 76, en plena pájara montserratina. 

Al término del encuentro, los dos países lo celebraron con una copa dividida en dos mitades, demostrando al mundo de la habilidad del fútbol para unir sentimientos y culturas.

@crodrigo999

El fútbol africano ya no está de moda

El fútbol africano ha perdido vigor
Niños en Kenya jugando al fútbol

El fútbol africano no está en su mejor momento, pero hubo un tiempo donde maravilló al mundo. Decenas de futbolistas de aquel continente saltaron al fútbol europeo y consiguieron disputar las mejores Ligas del viejo continente. Lo que parecía una tendencia imparable se convirtió en un espejismo. A finales del siglo pasado el fútbol africano entró en una decadencia que dura hasta nuestros días.

Lejos quedan aquellos años gloriosos cuando el fútbol mundial orientó su mirada a África. El continente negro se había convertido en una rica cantera de futbolistas. Sus selecciones juveniles conseguían títulos mundiales y las absolutas cosechaban grandes participaciones en la Copa del Mundo.

El fútbol en África: una aportación europea


El fútbol en África empieza a practicarse a principios del siglo XX. Europa se repartió África en el siglo XIX y son los ciudadanos europeos que se instalan en el continente ocupado los que llevan consigo la tradición europea por el balompié.

A principios del siglo XX el fútbol empezaba a convertirse en el deporte más carismático en Europa y esa pasión fue llevada a África. Sin embargo el asunto racial marcaba el día a día de aquellas colonias. Los nativos no comenzaron a practicar este deporte casi hasta la salida de los europeos. La discriminación racial era la tónica en las colonias. Los africanos no tenían los mismos derechos que los colonos y tampoco se les permitía la práctica profesional del fútbol.

La descolonización africana fue un proceso lento y paulatino. Tuvieron que pasar muchas décadas para que la integridad del territorio alcanzara la independencia. Todos los países africanos estuvieron bajo el control de metrópolis europeas. Etiopía que se libró en un primer momento, ya que no fue objeto del reparto que hicieron los europeos de África, posteriormente sería ocupada por Italia durante 5 años. 

El fútbol africano se organiza y crece


El primero en acceder a la independencia fue Egipto en 1922, de hecho fue el primer país africano en participar en una Copa del Mundo, la del año 1934. El proceso descolonizador duró hasta 1980 cuando Zimbabwe se independiza del Reino Unido, finalizando la ocupación europea del continente del sur. No obstante aún dos países más accedieron a la independencia posteriormente, aunque en este caso, en detrimento de otros países africanos, Namibia y Eritrea, que se independizaron de Sudáfrica y Etiopía respectivamente.

El fútbol africano, por tanto, partía con desventaja. Y debía enfrentarse a dos hándicaps más, el subdesarrollo económico y la inestabilidad política. Desafortunadamente estos problemas continúan en la actualidad, lo que hace más complicado el desarrollo deportivo de la región.

La Confederación africana de fútbol es la máxima organización futbolística del continente
Logo de la Confederación Africana de fútbol
En el año 1957 se funda la Confederación Africana de Fútbol, cuyo cometido sería organizar y promocionar el fútbol africano. Organiza la Copa de África, torneo que disputan las mejores selecciones del continente.

Le costó mucho al fútbol de África alcanzar un nivel destacado pero en la década de los 80 empezó a despuntar y a conseguir grandes participaciones a nivel internacional.

Las buenas actuaciones de Argelia en España ´82 y de Marruecos en México ´86 llegando a Octavos de final, fueron la antesala de los mejores años del fútbol africano. En Italia ´90 una selección africana deleitó al mundo, fue Camerún. Es quizá, el país africano donde se ha desarrollado más el fútbol y esto se nota tanto en las participaciones internacionales de su selección, como en la gran cantera futbolística que el país centroafricano siempre ha atesorado.

Camerún, el ejemplo a seguir por el resto de países africanos


Ese potencial camerunés, aunque se había fraguado años atrás, ganando la Copa de África en 1984 y 1988, fue en el Mundial de 1990 cuando explotó definitivamente. La participación de Camerún en aquel Mundial fue excelente. Deslumbró su juego y deslumbraron sus jugadores. Jugadores que en la mayoría de los casos jugaban en Francia, como Oman – Biyik, Kundé y sobre todo Roger Milla, uno de los mejores jugadores africanos de todos los tiempos.

Roger Milla fue uno de los primeros jugadores africanos que despuntó
Roger Milla celebra un gol en el Mundial de Italia 90
El delantero Roger Milla es quizá la primera gran estrella del fútbol africano, un auténtico revulsivo para las siguientes generaciones de futbolistas cameruneses y del resto de África.
Camerún alcanzó los Cuartos de final, lo que suponía la mejor participación de un país africano en la Copa del Mundo a este ese momento.

El camino que inició Camerún sería seguido posteriormente por otras selecciones que realizaron grandes campeonatos Mundiales. Así por ejemplo, en el Mundial de 1994 fue Nigeria la que realizó una competición fantástica, con jugadores como George Finidi, Okocha, Amunike u Oliseh, entre otros, alcanzó los Octavos de final donde sería eliminada por Italia, que luego sería subcampeona. Pero su juego y su competitividad supusieron toda una sorpresa a nivel mundial. Cuatro años después en el Mundial disputado en Francia en 1998, Nigeria alcanzaría de nuevo los Octavos de final.

La última gran participación de una selección africana fue en 2002, en el Mundial de Corea y Japón donde Senegal, con jugadores que en la mayoría de casos disputaban la Liga francesa. Henri Camara, Salif Diao, Papa Diop, El Hadji Diouf, entre otros, amasaron una gran selección. Una selección muy potente y muy correosa, que consiguió repetir la mejor participación de un país africano en una Copa del Mundo, alcanzando los Cuartos de final donde caería derrotada frente a Turquía en un partido muy igualado.

Esa gran participación senegalesa fue la última gran participación que una selección del continente africano ha tenido en el Mundial de fútbol, a la espera de tiempos mejores. Después han llegado 3 mundiales con participaciones modestas. En el Mundial de Brasil de 2014, tanto Argelia como Nigeria alcanzaron los Octavos de final aunque su fútbol no fue especialmente reseñable.

Grandes estrellas del fútbol africano


En aquellos años de gloria del fútbol africano, el continente se convirtió en una cantera inagotable de grandes jugadores. Muchos de ellos triunfaron en Ligas europeas.

La primera gran estrella africana fue Roger Milla. El delantero camerunés deslumbró en Italia 90. Su gran envergadura y su potencia le convirtieron en un jugador temible. La mayoría de su carrera la desarrolló en Francia en equipos como el Mónaco, el Bastia y el St. Ettienne.

George Weah recibió el Balón de Oro
George Weah, único africano en ganar el Balón de Oro
Milla fue el pionero, pero a partir de él llegaron grandes estrellas mundiales. El liberiano George Weah, que triunfó en el Milán donde ganó dos Scudettos. Weah obtuvo el Balón de Oro en 1995, la única vez que un jugador africano obtendría este galardón. También jugaría en el Chelsea, en el Manchester City y Olympique de Marsella. Anteriormentelo había hecho en el Paris Saint Germain.

El listado de grandes estrellas africanas que han triunfado en grandes clubes europeos es amplio. Para nombrar algunos de los más destacados podríamos hablar de los cameruneses N´kono, Oman-Biyik o Patrick Mboma, Samuel Eto´o(Actualmente en la Sampdoria), los nigerianos, George Finidi, Mutiu, Emmanuel Amunike, Kanu, los marfileños Drogba (Chelsea) y Yayá Touré (actualmente en el Manchester City), el ghanes Michael Essien (en el AC Milán en la actualidad), los malienses Frederic Kanouté y Seydou Keita (ahora en la Roma), el togolés Emmanuel Adebayor (actualmente en el Tottenham), los marroquíes Mustapha Hadji y Naybet, entre otros.

El fútbol africano en la actualidad

Lo cierto es que poco queda de ese potencial africano que deslumbró al Mundo. La inagotable cantera se agotó. La progresión del fútbol africano se paró en seco. Las causas son difíciles de conocer, pues la inestabilidad del continente no es algo nuevo y tampoco lo es la difícil situación económica. 

Pocos son los jugadores africanos que han aparecido en la escena futbolística de los últimos años. Los grandes jugadores del continente que en la actualidad despuntan, son en su mayoría jugadores veteranos, pocos jugadores jóvenes de África están en la actualidad llamando a la puerta.

Podríamos destacar a muy pocos, por ejemplo, el argelino Sofiane Feghouli, jugador del Valencia que está realizando grandes campañas en el equipo ché, o el delantero angoleño Manucho, jugador del Rayo Vallecano. También podríamos destacar otros como el nigeriano Obi Mikel (Chelsea), el marroquí El-Arabi del Granada, el ghanés Mubarak Wakaso (Celtic de Glasgow), el nigeriano Nosa Igiebor, ex del Betis y actualmente en el Maccabi de Tel Aviv israelí, o el jovencísimo Kelechi Iheanacho del Manchester City.

El Mundial de Sudáfríca de 2010, fue el primero que se disputó en territorio africano
El Mundial de Sudáfrica de 2010, hito del fútbol africano
Como vemos el panorama no es muy bueno y nada invita a pensar en que África vuelva a convertirse en la gran cantera del fútbol mundial. 

En el año 2010 se produjo todo un acontecimiento para África. Por primera vez en la historia un país africano organizaba un Mundial de fútbol, en este caso Sudáfrica, uno de los países más desarrollados del continente. Se trataba de volver a potenciar la práctica del fútbol en el continente. Aunque los resultados a ese intento están todavía por verse.



Nigeria se ha convertido en la gran esperanza africana. Su selección sub 17 venció en el último Mundial de la categoría realizando un Torneo casi perfecto. Veamos si este impulso nigeriano contagia al resto de países del continente y convierten al fútbol africano de nuevo, en el punto de mira de los principales clubes del mundo.

  

martes, 14 de abril de 2015

Atlético Tetuán: El fútbol durante el Protectorado

En la historia del fútbol profesional español hay conjuntos muy modestos que llegaron a la cima. Entre ellos un pequeño equipo que nació durante el Protectorado español en Marruecos, el Atlético Tetuán.
Equipo del Atlético Tetuán, temporada 1951- 1952
Atlético Tetuán, temporada 51-52. Fuente: tetuanrecuerdos.webcindario.com/
En 1912 Francia y España se reparten Marruecos. Se establece un Protectorado sobre el Sultanado marroquí. La inestabilidad en el país norteafricano, fue la excusa utilizada por ambos países europeos para tomar el control de una zona altamente estratégica.

En ese acuerdo franco-español, España se encargaría de controlar la zona Noroeste, aparte del Sáhara Occidental. Se establece la capital del protectorado en la ciudad de Tetuán que aún hoy mantiene sus rasgos españoles. Más tarde, ya en 1940, España añade al protectorado la ciudad de Tánger, que hasta ese momento formaba parte del protectorado francés.

La independencia marroquí se produjo en 1956 poniendo fin a más de 40 años de ocupación. En esos 40 años la inestabilidad política de aquellos territorios no impidió que se establecieran en muchas ciudades marroquíes clubes deportivos fundados por colonos españoles tratando de normalizar una situación que ni de lejos lo era.


El protectorado y el fútbol. Nace el Atlético Tetuán
En el fútbol, entre el puñado de equipos que fundaron los españoles en el Protectorado, destacó uno, que incluso consiguió disputar la Primera División de nuestro fútbol, el Club Atlético Tetuán.


Fernando Fuertes de Villavicencio
F. Fuertes de Villavicencio
Aunque algunos sitúan la fundación del club en 1918, por obra de un grupo de jóvenes de la ciudad, oficialmente el club se funda en 1933 de la mano de militares españoles destinados en la ciudad alauí. Entre los fundadores estaba el teniente asturiano Fernando Fuertes de Villavicencio, que había militado en el Atlhetic de Madrid (antepasado del actual Atlético) entre los años 1925 y 1931. Junto con otros militares y gente del fútbol ponen en marcha este proyecto deportivo en la ciudad colonial.

Debido al pasado rojiblanco del teniente, que fue también el primer Vicepresidente del Atlético Tetuán, el conjunto hispano-marroquí vestiría de rojiblanco y pantalón azul, emulando al equipo madrileño. El escudo, sin embargo, era más parecido al del Athletic club de Bilbao.

Escudo del Atlético Tetuán
Su primer Presidente fue Eduardo Lomo y su primer entrenador fue José Calderón. Disputaban sus partidos en el Estadio de Varela.

En un primer momento, los equipos que se habían formado en el Protectorado español disputaban torneos propios, similares a los que se disputaban en el resto de provincias españolas. La Primera división y la Segunda se habían creado en 1928 y estaban reservadas a sólo un puñado de clubes, los más capaces económicamente. La situación de los clubes del Protectorado, en un principio, era una situación de clara inferioridad, tanto por el status de la colonia, como por su débil economía.

El Atlético Tetuán debuta en un partido oficial en la temporada 1934-1935, disputando la Copa de S.A. El Jalifa , que honraba a la máxima autoridad colonial del Protectorado. En este debut en campo del África F.C. El Tetuán venció por 1 gol a 3. El equipo tetuaní finalizó la competición en cuarto lugar.

En la Temporada 1935-1936 llegó su primer título oficial al vencer dicha competición que disputaban equipos tanto del Protectorado como de las ciudades de Ceuta y Melilla. Conjuntos como el África, el Melilla, el Ceuta Sport, el Español F.C., el Unión Larache, etc.

Al vencer en esta competición, el Atlético Tetuán tenía derecho a disputar por primera vez en su historia la Copa de España, todo un hito para los rojiblancos. Eliminó al Tenerife en la primera ronda, pero no pudo con el Málaga en la segunda. No obstante esta participación suponía el primer contacto de este humilde club con la élite a nivel nacional.

El Atlético Tetuán sobrevive a la guerra civil
Precisamente en ese año de 1936 estalla la Guerra Civil española. Las competiciones deportivas en nuestro país se paralizaron por la infausta guerra. El fin de ésta en 1939 dio como resultado el triunfo de los golpistas y un país diferente en todos los ámbitos, también en lo deportivo. En 1940 se reanudan las competiciones. Muchos equipos habían desaparecido tras la contienda y otros habían sobrevivido a duras penas, entre ellos el AtléticoTetuán.

Se reorganizaron las competiciones. En primer lugar, se creo la Federación del Norte de África, como una de las federaciones provinciales que formaban parte de la Federación española de fútbol. Ésta ofreció al Atlético Tetuán participar en la Segunda División del fútbol nacional. Cuentan las malas lenguas que fue para agradecer a Fuentes de Villavicencio su servicio en apoyo del Golpe de Estado de Franco. De hecho, luego ocuparía varios cargos durante el Régimen dictatorial. Sin embargo el club tetuaní declinó la invitación pues económicamente no podían permitirse tal empresa.

Por contra disputaría el Campeonato Hispano-marroquí, título que conseguiría el año siguiente lo que le permitió pelear por el ascenso a Segunda, aunque no lo conseguiría.

En la temporada de 1942-1943 el fútbol español sufrió una reestructuración. Se recuperó la Tercera División, suprimida tras la Guerra. El objetivo fue dar cabida a un número de equipos cada vez mayor que iban consolidándose en el panorama futbolístico español. Ese año el conjunto tetuaní venció en el campeonato marroquí logrando el ascenso a Tercera.

Tras varios años en Tercera llegarán los mejores años del club del Protectorado. En 1949 logra un histórico ascenso a Segunda, y lo logró por sus propios méritos y no a través de invitaciones. Se había convertido en el club más importante de la región, por encima incluso de los clubes de las ciudades de Ceuta y Melilla, ciudades que no pertenecían al protectorado si no que gozaban del mismo status que el resto de ciudades de la península.

Autobus que transportaba a los jugadores del Atlético Tetuán
Autobús de Atlético Tetuán
El ascenso del club tetuaní a la Segunda categoría nacional fue un acontecimiento grandioso para la ciudad, pero también para toda la región. Miles de aficionados ceutíes se aficionaron al Atlético Tetuán debido a la cercanía entre ciudades y a la falta de un club en la ciudad de Ceuta de la categoría del de Tetuán, que iba a codearse con los grandes de España.


En esa primera participación en Segunda se enfrentaría a equipos como el Alcoyano, Albacete, Valencia Mestalla, Balompédica Linense, Castellón, Cartagena, Córdoba, Hércules, Granada, Elche, Levante, Mallorca, Salamanca, Plus Ultra (actual Castilla) y Huesca.

El debut fue mucho mejor de lo esperado, ya que finalizó quinto clasificado, sin apuros para mantener la categoría e incluso cerca de un ascenso a Primera impensable para un conjunto tan modesto y de una Región como era el Protectorado español de Marruecos, que no gozaba de una igualdad con respecto a los territorios españoles y cuya situación pendía de un hilo por la inestabilidad de la zona, que nunca había gozado de tranquilidad.

Y es que la presencia española en el Norte de África era una situación anómala. En 1948, los partidos nacionalistas marroquíes forman el llamado Frente Nacional cuyo objetivo era recuperar la soberanía de los marroquíes sobre su territorio y el fin de los protectorados español y francés. El sultán Mohamed V apoyaba esta reivindicación por lo que sería depuesto en 1952 por Francia y desterrado pues era un elemento que podía prender la mecha que, por otra parte, era cuestión de tiempo.

Tetuán alcanza la gloria. El Atlético, en Primera
Paralelamente a esta situación de tensión creciente, se iba a producir el mayor hito que cualquier club del Protectorado español había logrado jamás. En la temporada 50-51 el Atlético Tetuán conseguía un auténtico milagro al hacerse con el título de Segunda División por encima del Salamanca, lo que les permite lograr el ascenso a la Categoría de Oro del fútbol español. Un verdadero logro con un mérito enorme, teniendo en cuenta tanto la humildad del club, como el clima que se respiraba alrededor de él, que no era el apropiado para conseguir una concentración plena que no les influyera en su acometido.

El Atlético Tetuán militó una temporada en Primera División
Formación del Atlético Tetuán en Primera División
El Tetuán jugaría contra los colosos del fútbol español, equipos como Real Madrid, F.C. Barcelona, Atlético de Madrid o Athletic de Bilbao, entre otros. Debutó con derrota en casa frente al Zaragoza, y su primer partido lejos de Marruecos fue ante el Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, con derrota ante los blancos por 4 a 2.

Igual que llegó a la élite, se marchó de ella. Descendió ese mismo año al quedar en última posición. Pero ya habían conseguido pasar a la historia como el único equipo del Protectorado español que jugaría en la élite nacional. Los siguientes años jugarían en Segunda División hasta la temporada de 1955-1956.

Fin del protectorado y de un símbolo del fútbol marroquí 
En el año 1956, la insurgencia marroquí en el lado francés consiguió que Francia definitivamente les reconociese la independencia. Meses después, al dictador español no le quedó más remedio que reconocerla también, a pesar de que el ejército no era partidario de hacerlo.

Ciertos territorios del sur permanecieron bajo protectorado español durante algunos años. Sin embargo, en 1958, Marruecos obtuvo la soberanía sobre el Cabo de Juby y en 1969 sobre Ifni.

España mantendría su protectorado sobre el territorio del Sáhara occidental hasta 1975, año en el que miles de marroquíes entraron en el territorio reivindicando la soberanía de esa región, en lo que se conoció como “Marcha verde”, ordenada por el rey de Marruecos Hasan II.

El final del protectorado español supuso que los clubes españoles que se habían formado en aquellos territorios, en la mayoría de casos, decidieron marchar con sus estructuras a las ciudades que, aunque en territorio africano, siguieron formando parte de España, Ceuta y Melilla.

Así, en 1956, los directivos y jugadores del Atlético Tetuán deciden marchar a Ceuta y llegan a un acuerdo de fusión con la Sociedad Deportiva Ceuta, dando lugar al Club Atlético de Ceuta, que ocuparía la plaza en Segunda B del conjunto tetuaní.

El Club Atlético de Ceuta es el heredero del Atlético Tetuán
Escudo del Club Atlético Ceuta
El Club Atlético de Ceuta es, por tanto, el heredero de aquel conjunto del protectorado. Su camiseta luce los colores del equipo de Tetúan. Actualmente milita en la Tercera División española.

Por otra parte, en la ciudad de Tetuán, ya en manos marroquíes, se decidió fundar en 1961 el Mogreb Atlético Tetuán, que también intentó rememorar al equipo que una década antes había enganchado a la ciudad. De hecho, mantuvo la indumentaria de su antecesor y el estadio donde disputaba sus partidos. Actualmente es uno de los equipos que disputa la Liga marroquí de fútbol, competición que ha ganado en dos ocasiones recientemente, 2011-2012 y 2013-2014.

Pero las raíces españolas de este conjunto nunca se borrarán. En 2007 llega a un acuerdo con el Club Atlético de Madrid. Este acuerdo de asociación y de colaboración ha supuesto, entre otras cosas, la creación de una escuela de fútbol en la ciudad marroquí. En 2013 firmaría un acuerdo de colaboración con el Sevilla, lo que profundiza aún más los lazos del club con España.

El Mogreb Atlético Tetuán es un equipo marroquí
Mogreb Atlético Tetuán
Tetuán, “la paloma blanca” como la conocían los españoles, es una ciudad que no ha olvidado aquella etapa. De hecho el español sigue siendo una lengua utilizada en la ciudad, incluso siguen existiendo negocios rotulados en castellano y centros de enseñanza españoles. Ese carácter propio, fruto del mestizaje de tantas culturas, han hecho de Tetuán una de las ciudades marroquíes más cosmopolitas y abiertas. La Liga española es la más seguida por los aficionados al fútbol de la ciudad, incluso más que la Liga marroquí.

En Tetuán, los más ancianos siguen recordando aquella gesta que en el año 1951 lograron un grupo de jugadores que llevaron a la ciudad y al Club Atlético de Tetuán a la cima del fútbol español.

@JAVIERQUEIPOGME

Comentarios al código disciplinario de la RFEF


Un leguleyo ajeno al derecho deportivo se topa con esta norma y trata de echarle una primera ojeada... Estas son sus sensaciones nada más terminar de leer los primeros capítulos. 

Foto: LaSexta.com

Si uno se interesa un poco por el tema del régimen disciplinario dentro de las competiciones deportivas españolas, y más concretamente dentro del fútbol profesional, y hace una visita a la página web de la Real Federación Española de Fútbol, podrá leer en uno de sus apartados, relativo a la normativa, que “la Real Federación Española de Fútbol ejerce, por delegación de la Ley 10/1990, de 15 de octubre, la disciplina deportiva sobre todas las personas que forman parte de su propia estructura orgánica”. Así es como saluda la página a sus lectores, echando mano de una Ley ordinaria, para validar el ejercicio por los órganos de la Federación de la potestad disciplinaria, que luego veremos en qué consiste. 

Atribución legal de la potestad disciplinaria
Vaya por delante que la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte, es ya una Ley algo antigua. Esto ni es bueno ni malo, en principio, simplemente es así. Cierto que ha tenido varias modificaciones, alguna de las cuales entrará en vigor a partir del 1 de julio de este año. Pero nada más. Aun así, lleva menos tiempo en vigor que el Presidente de la Federación Española de Fútbol en su cargo. 

Esta Ley, en su artículo 74.2.c), atribuye el ejercicio de la potestad disciplinaria, dentro de su ámbito propio, a las Federaciones Deportivas españolas. En su apartado 1, se encarga de establecer los límites de esta potestad, cuando expresa que “atribuye a sus titulares legítimos la facultad de investigar y, en su caso, sancionar o corregir a las personas o Entidades sometidas a la disciplina deportiva”. Pero está claro que hasta ahora estamos hablando sólo del “ejercicio” de la potestad disciplinaria, entendida como el poder para fiscalizar, juzgar y sancionar la conducta deportiva de las personas y entidades que están dentro del ámbito de actuación y organización de la federación. Pero nada se ha dicho la capacidad para “legislar”. 

¿Puede la Federación establecer normas disciplinarias? Desde luego, lo puede hacer por atribución de la Ley 10/1990, que en su artículo 75 no sólo lo permite, sino que lo ordena, dictando una serie de requisitos mínimos que deben tener las normativas disciplinarias. De una primera lectura del Código Disciplinario de la RFEF se puede deducir que ésta se ha limitado a cumplir estrictamente con esos requisitos mínimos del artículo 75, pero quizás pueda contestarse a renglón seguido que no hacía falta más. Veremos por qué. 

No obstante, entendemos, a modo de mera nota mental, que la existencia válida de una potestad normativa en materia disciplinaria, en este supuesto, no es un asunto pacífico, puesto que el artículo 129 de la Ley 30/1992 establece claramente que “sólo constituyen infracciones administrativas las vulneraciones del Ordenamiento Jurídico previstas como tales infracciones por una Ley”. Y aunque existe una derivación o atribución de facultades normativas llevada a cabo por una Ley (la 10/1990), cabe preguntarse si esta derivación no es contraria a la reserva de Ley formal que se establece en el artículo 129 de la mencionada Ley 30/1992. Dejaremos el asunto para otros más expertos. 

Principios informadores del régimen disciplinario del fútbol
Varios son los principios informadores del Código Disciplinario de la RFEF. Hay una primera referencia expresa, artículo 7.1, a los principios generales del derecho sancionador español. Por tanto, para ojos expertos, esta referencia nos conduce directamente a la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y Procedimiento Administrativo Común; así como a su normativa reglamentaria de desarrollo, que en el ámbito sancionador es el Real Decreto 1398/1993, de 4 de agosto, del Procedimiento para el Ejercicio de la Potestad Sancionadora. 

¿Están reflejados esos principios generales sancionadores en el Código Disciplinario? A grandes rasgos, sí, aunque faltan algunos, y aquí estriba su mayor carencia. Volvemos a reiterar que la Federación parece haberse contentado con cumplir el “minimum” de la lista “numerus clausus” que recoge el artículo 75 de la Ley 10/1990. Está el principio de Tipicidad (art. 7.2 del Código); está el principio de “non bis in idem” (art. 7.3); está la previsión del efecto retroactivo de las disposiciones favorables a los infractores (art. 7.4); y también la exigencia o garantía del procedimiento y la obligación de motivar las resoluciones (art. 7.5). A ellos ha de sumarse el principio de ejecutividad inmediata, que se incluye en el art. 8 del Código, y el principio de proporcionalidad, que, aun cuando no se cita expresamente, viene desarrollado en el artículo 15 del Código. 

Sin embargo, llama la atención que, a pesar de la referencia a los principios generales del derecho sancionador, no haya una mención expresa del derecho a la presunción de inocencia, del ya citado principio de proporcionalidad y de la obligada separación entre órgano instructor y órgano sancionador (cf. art. 134.2 Ley 30/1992). En particular, la ausencia de este último resulta especialmente llamativa, puesto que, de acuerdo con el propio Código, el Juez disciplinario de primera instancia está adscrito orgánica y administrativamente a la Secretaría General de la Federación; esta adscripción y el hecho de que el Juez sea designado por el propio Presidente de la Federación podrían hacer dudar de su imparcialidad y su objetividad. Si a esta afirmación añadimos la sospecha de que también los árbitros, o algunos de ellos, obedecen a una cierta “política de la Casa”, sea cierta o no, entonces es normal que se activen las alarmas. Para acallar cualquier duda, sería ideal aportar aún mayor transparencia a todo el procedimiento de elección, nombramiento, recusación y ejercicio de los árbitros, jueces disciplinarios y cargos federativos en general. 

Prescripción de las infracciones
Hay que decir que el Código viene a clasificar las posibles infracciones en tres tipos según su gravedad: leves, graves y muy graves. Las primeras prescribirían al mes; las segundas, al año; las terceras, a los tres años (art. 9 Código). 

Lo primero a comentar es que los vocablos que usa el Código para referirse a las distintas vicisitudes que pueden acontecer en el inicio, desarrollo o fin del cómputo del plazo de prescripción, carecen de la suficiente propiedad. En efecto, mientras que el art. 9.1, 2º pár., aparentemente usa las palabras “interrumpirá” y “volverá a correr” en un sentido más o menos claro, la interpretación conjunta de la normativa deviene confusa cuando leemos el artículo 13.2, que mezcla impropiamente las palabras “suspensión” y “reiniciará”. Los entendidos en derecho comprenderán la cuestión más fácilmente. Para los demás, aclararemos simplemente que lo que se interrumpe no se reanuda, sino que se reinicia; y lo que se suspende, no se reinicia, sino que se reanuda. Es decir, la interrupción de la prescripción supone que el plazo “comienza a contarse de nuevo por entero”Al menos, esto es lo que nos enseñaron en la carrera. Los usos indebidos de las palabras pueden traer consecuencias nefastas. 

En segundo lugar, llama la atención el amplísimo plazo de prescripción de las infracciones graves (un año) y muy graves (tres años). Señálese que estos plazos son más cortos que los establecidos en la Ley 30/1992. Pero siguen siendo muy largos para el deporte. Piénsese en partidos de la temporada 2011-2012. Siguiendo la regulación actual, sería posible revisar un partido de abril de 2012 y sancionar las infracciones que no hubieran sido sancionadas en su momento, aplicando la sanción a partir del momento de la resolución; esto es, en la temporada actual. ¿Qué sentido tendría algo así? En el deporte de competición, algo que va tan deprisa y en lo que la inmediatez es un principio innegociable, la prescripción de las infracciones debe ser cuasi-automática; esto es, como mucho una semana, tiempo más suficiente para denunciar las posibles infracciones e iniciar un expediente sancionador en regla. 

Circunstancias atenuantes
Las posibles infracciones encontrarán una sanción menor en determinados casos, cuando se dé alguna de las circunstancias atenuantes. Éstas son, en esencia, tres: a) arrepentimiento espontáneo; b) provocación suficiente; c) ausencia de sanción anterior alguna. 

Las atenuantes parecen muy apropiadas para la práctica del fútbol, puesto que tienden a fomentar un comportamiento adecuado dentro del campo. Pero no dejan de resultar de contenido tan indeterminado, al menos algunas de ellas, que pueden conllevar ciertas diferencias de resultados entre distintas resoluciones. 

En efecto, ¿qué significa realmente “espontáneo”, referido al arrepentimiento? ¿Cuánto tiempo debe pasar para que un arrepentimiento ya no sea espontáneo? ¿A quién ha de manifestarse y por qué medio? ¿Sirven los típicos mensajes vía twitter? ¿Puede ser ajeno el agredido o dañado, como receptor del mensaje, al arrepentimiento? Esto es: ¿sirven los mensajes dirigidos sólo “a mi afición”, que algunos deportistas han llegado a realizar? 

Por otro lado, ¿cuándo existe provocación suficiente? ¿Deben aplicarse los criterios y doctrina asentados ya en derecho penal o no? ¿Qué ocurre en caso de concurrencia de culpas: hay alguna regulación específica en materia deportiva? 

Por último, ¿qué significa realmente “no haber sido sancionado con anterioridad en el transcurso de la ida deportiva”? ¿Y si aún se está a tiempo de revisar las infracciones pasadas por no prescripción? ¿Se computan las sanciones en otros deportes? ¿Se tienen en cuenta las “tentativas”, que según el artículo 50 son sancionables? 

Añádase a esto todas las circunstancias modificativas de la responsabilidad deportiva que se citan en el art. 15, que a mi modo de ser son demasiadas, puesto que el exceso de circunstancias a tener en cuenta no aporta mayor seguridad a la competición, a los afectados y al denunciado, sino que permite la introducción de una mayor arbitrariedad, al tener más abanico de posibilidades el juzgador para apoyarse en unas circunstancias o en otras. 

Para la reflexión: ¿responsabilidad objetiva? ¿Tentativa sancionable?
Queda para la aportación de otros o para futuros artículos el dúo de elementos que acabamos de citar, por cuanto resultan verdaderamente llamativos del Código Disciplinario de la Federación. Es así porque el art. 15, que recoge la responsabilidad de los clubes, parece hecho para que les apliquen sanciones sin ninguna excepción, salvo cuando el juez de primera instancia considere oportuno, discrecional o arbitrariamente, que no sea así. En efecto, no deja de resultar ambiguo e indeterminado lo de que “salvo que acredite el cumplimiento diligente de sus obligaciones y la adopción de las medidas de prevención exigidas por la legislación deportiva”, fundamentalmente porque las medidas de prevención las suelen aplicar los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y porque supuestamente los estadios ya cumplen las medidas de prevención y seguridad exigidas; en otro caso, los clubes no iniciarían la competición. Da la impresión de que no hay quien salve a un club cuando se produzca un hecho ilícito de su responsabilidad, salvo que la Federación quiera, como en el caso del famoso “cochinillo” del Camp Nou. 

En segundo y último lugar, la tipificación de la tentativa de infracción como infracción, valga la redundancia, que se hace en el artículo 50. ¿Cómo se sabe que había tentativa real y no puramente imaginaria? ¿Cómo se valora la intencionalidad? ¿Dónde queda el derecho a la presunción de inocencia? ¿La tentativa también prescribe a los mismos plazos (se supone)? ¿Podrían revisarse todos los partidos y sancionar todas las tentativas, por ejemplo, de empujones o patadas? Y finalmente, ¿por qué los clubes no reaccionan frente a esto? 

Lo dejamos aquí por hoy. Esto es periodismo, al fin y al cabo, y no una cátedra de derecho deportivo. Quizás todo lo anterior no haya sido sino un ejercicio de locura transitoria. Pero si alguien compartiera siquiera una línea de este artículo, entonces es que puede ser verdad que algo huele a podrido en Dinamarca, y que es necesario revisar ciertas formativas para ajustarlas a la Constitución y a los principios generales de nuestro ordenamiento. Esto se lo dejamos a otros más preparados y con más tiempo.

@jaimearicay

domingo, 5 de abril de 2015

Un delantero incomprendido

Foto: dailymail.co.uk
Viendo los comentarios de la afición española, sobre el juego del hoy delantero de la Juventus de Turín Álvaro Borja Morata Martín, y comparándolos con su juego, sus condiciones y más importante su evolución presente y futura no me cabe llegar a otra conclusión que la que titula este análisis sobre el juego del delantero centro madrileño. Decía con acierto Luis Aragonés (q.e.p.d) de Fernando Torres que “era un delantero alemán”, por su velocidad, por sus condiciones, por su potencia..., pues Sr. Aragonés, veo que tenemos otro delantero alemán en ciernes, solo espero que el gran publico y sobre todo los mass-media, interesados en ellos mismos y sus camisetas dejando de lado el bien del jugador que al fin y al cabo es quien de verdad puede ayudar en el campo a la selección.

Lo primero que se ha de destacar de Álvaro son sus condiciones físicas, es un delantero alto, mide un metro y noventa centímetros, además de extremadamente veloz con una zancada no muy grande, pero muy poderosa por su rapidísima frecuencia lo que unido a su gran resistencia, le permite medirse en velocidad muchas veces frente a los centrales y obtener buenos réditos para su equipo, bien con sus desmarques de ruptura directa hacia la portería, bien con sus movimientos para caer a banda e intentar sacar a los centrales de su posición, movimiento que realiza preferentemente de derecha a izquierda. Luego también en el aspecto mental, destacaría su ansia por triunfar y mejorar sus prestaciones día a día, sobre todo en un entorno tan inhóspito para el jugador español como es la Serie A de Italia, y más en un club tan exitoso tradicionalmente como la Juventus de Turín, en el que además sus prestaciones iniciales no fueron demasiado buenas, aspecto que poco a poco esta consiguiendo revertir, siendo indiscutible para Allegri en los momentos importantes de la temporada junto a Carlos Tevéz en la punta de ataque turinesa, en cuanto a la mejora futbolística de Álvaro en Italia destacaría sobre todo una cosa, que es que esta aprendiendo a usar el cuerpo, tanto para jugar de espaldas al arco contrario y así dar una salida larga a su equipo abriendo el campo a lo ancho, como también usando el cuerpo para ganar la posición frente a los centrales rivales, véase el gol que le hace a Ucrania en su primera titularidad con la selección en partido oficial.

Foto: rpp.com.pe
Su mayor defecto en el apartado futbolístico, proviene de lo que algunos consideran una virtud que es correr demasiado, puesto que no consigue en mas ocasiones de las deseadas discernir que con la pelota se debe de jugar a otra velocidad mas pausada que cuando no se tiene la pelota, aspecto crucial sobre todo en la definición que le ha privado de algunos goles, aunque en los últimos partidos ha conseguido algunas buenas finalizaciones como por ejemplo, en la ida de octavos de final de Champions ante el conjunto alemán del Borussia Dortmund, amen de aportar frescura al circuito ofensivo de su equipo, puesto que en este aspecto tiene la virtud de no entrometerse en el trabajo de elaboración del equipo estando siempre presto a tirar un desmarque de ruptura, quizás su mejor cualidad futbolística, aunque con el paso de los partidos que dispute al máximo nivel, tanto en Italia como en la selección, debe de poder aportar mas cosas en la asociación puesto que un delantero moderno no solo ha de ser goles, sino también ha de tener fútbol en sus botas, y el de Morata esta dando sus primeros pasos aun, por lo que es un poco irregular en sus aportaciones en este aspecto, tan pronto tiene partidos mejorables en este aspecto como el que disputo ante el Sassuolo, como tiene partidos muy buenos en este aspecto como el que disputo ante el Borussia Dortmund en el Juventus Stadium. También debe de mejorar técnicamente, aun no siendo un jugador especialmente torpe, si debe poder expresar mejor las jugadas que pasen por su cabeza a la cual debe poner un punto de pausa como dije antes, puesto que buena parte de sus errores técnicos provienen de su tendencia a jugar más rápido de lo debido con el esférico, aunque de cuando en cuando nos ha sorprendido esta temporada con algún gol inventado por él. También debe de mejorar bastante el manejo de su pierna izquierda

Foto: marca.com
Con estos antecedentes y su buen futuro, veo totalmente justificada la apuesta de Vicente del Bosque por él, para la selección nacional, eso si, como suplente de Diego Costa, aun ha de demostrar bastantes cosas el bueno de Álvaro en el máximo nivel, puesto que además de todas estas características reúne otra fundamental, que es que conoce todos los mecanismos necesarios para ser el delantero centro de la selección ya que viene de ser campeón de Europa sub-19 y sub-21, en 2011 y 2013, además de máximo goleador.

Solo deseo que ni sus fans ni sus detractores, lo arruinen con alabanzas y criticas desmedidas, como por ejemplo hizo la cadena de televisión Cuatro, en la retransmisión del partido España-Alemania jugado en Vigo, donde dejo ver buenas cosas, pero en el que se vieron también sus carencias, así como se puede contrastar ahora que ha evolucionado en aspectos como el manejo del cuerpo. Con todo esto puedo dirigirme a usted, Sr.Aragones allá donde este puede afirmar que tenemos otro delantero alemán, solo espero que este sea mas comprendido que Fernando Torres y que pueda escribir las mismas paginas de gloria que dio a la selección el de Fuenlabrada.

miércoles, 1 de abril de 2015

Platko: Poesía y tango


Franz Platko: Budapest 1898, Santiago de Chile 1983, portero y entrenador húngaro. Destacó con la selección húngara y como guardameta del FC Barcelona, como técnico hizo tres veces campeón al Colo-Colo, de Chile.

Rafael Alberti Merel: El Puerto de Santa María 1902-1999, poeta y miembro de la Generación del 27. Está considerado uno de los mejores poetas españoles de la Edad de Plata de la Literatura Española junto a Lorca y Aleixandre.

El 20 de mayo de 1938, Jose María Cossío (escritor y académico vallisoletano recordado principalmente por su enciclopedia taurina), invitó a Rafael Alberti, de quien por entonces era su editor, a Los Campos de Sport del Sardinero de Santander, a una final de Copa de España que duraría tres partidos (ya que entonces no existían las ahora tan denostadas tandas de penaltis) entre el F.C. Barcelona y la Real Sociedad de San Sebastián.

Alberti, que andaba con depre poética (agujero de oscuridad, bracear agónico en busca de una salida a la superficie habitada, al puro aire de la vida… Escribiría recordando esos días en sus memorias La Arboleda perdida) mientras buceaba en lo que sería su poemario Sobre los Ángeles, acompañó al Sardinero a su editor, con el que estaba pasando unos días en su casa montañesa de Tudanca. De esos días y de esa tarde de fútbol, nacería el posiblemente más famoso poema de la historia del fútbol: Oda a Platko.

Ya el sábado 19, automóviles de todas las regiones de España se acercaron a Santander, junto a trenes y autocares que llegados las primeras horas del sábado 20, hicieron que a media mañana ya no quedaran entradas para el match. A las cuatro y veinte de la tarde de aquel domingo, por lo caluroso, de verano, el árbitro Vallana (auxiliado en las bandas por Martín y Serrano) pitó el principio de la final de Copa, tras el intercambio protocolario de saludos y ramos de flores.

Durante el partido primó la lucha y la emoción sobre un pobre juego; el entusiasmo de los donostiarras fue neutralizado por la experiencia de los blaugranas, resultando una contienda equilibrada, algo que solía ser muy habitual en aquellos concursos regionales.

Tras un comienzo titubeante, Marculeta (el mejor del partido, todo hay que decirlo) estuvo a punto de marcar un goal a Platko, que atajó con, como sibilinamente un cronista denominó, peculiar seguridad, evitando que se abriera el marcador.

Pero en el minuto 32 Cholín, decidido y enormemente valiente, lanzó una formidable patada que en vez de impactar en el esférico, fue a estamparse contra la cabeza del cancerbero húngaro Platko, de la que empezó a manar abundantísima sangre. Retirado del césped el oso rubio, se reanudó el partido, sustituyendo al herido el jugador de campo Arocha (que también hay que decirlo hizo un par de intervenciones de mérito).

En aquellos momentos de incertidumbre surgió la figura del mago Samitier, que hilvanó momentos brillantísimos de juego hasta que también tuvo que retirarse lesionado, dando principio a los peores momentos del un Barcelona disminuido que tuvo que recurrir al juego duro para sobrevivir.

Ya comenzada la segunda parte Platko, sus seis puntos de sutura y Samitier vuelven al terreno de juego, ambos con la cabeza vendada, para euforia de sus aficionados, que tornarían en éxtasis cuando el propio Samitier perforó la meta de un desolado Izaguirre, tras pase medido de Sastre, a los 10 minutos del segundo tiempo.

Tras varios incidentes, lluvia torrencial incluida, dura patada de Samitier a Arrillaga, choque de Cholín con Platko en el que el húngaro pierde la venda, y algún que otro altercado que hizo intervenir a la propia Guardia Civil para poner paz… Marculeta se hace dueño de un partido, en el que brillaría su inteligente energía en la distribución del juego y su serenidad, para destacar notablemente sobre el resto. Así llega el empate a 1 en el minuto 38 obra de Mariscal, tras shoot imparable, para alborozo de la hinchada realista (que fue mayoritaria en el partido).

Tras la prórroga, con reseñadas marrullerías y violencias barcelonistas, en la que el omnipresente Marculeta de un derechazo quitó el polvo al travesaño catalán, el partido finalmente acabó en tablas. La final se reanudaría el martes siguiente a las 11 de la mañana con las mismas alineaciones y la sensible baja de un vapuleado Platko al que sustituiría el meta catalán Llorens. Pero esa es ya otra historia.

Rafael Alberti
Un algo menos sosegado Alberti recordaba épicamente el encuentro: “Un partido brutal, el Cantábrico al fondo, entre vascos y catalanes. Se jugaba al fútbol, pero también al nacionalismo. La violencia por parte de los vascos era inusitada. Platko, un gigantesco guardameta húngaro, defendía como un toro el arco catalán. Hubo heridos, culatazos de guardia civil y carreras del público. En un momento desesperado, Platko fue acometido tan furiosamente por los del Real(sic) que quedó ensangrentado, sin sentido, a pocos metros de su puesto, pero con el balón entre los brazos. En medio de ovaciones y gritos de protesta, fue levantado en hombros por los suyos y sacado del campo, cundiendo el desánimo entre sus filas al ser sustituido por otro. Mas cuando el partido estaba tocando a su fin, reapareció, vendada la cabeza, fuerte y hermoso, decidido a dejarse matar. A los pocos segundos, el gol de la victoria penetró en el arco del Real, que abandonó la cancha entre la ira de muchos y los desilusionados aplausos de sus partidarios.”.

Hay que aclarar, como hemos visto, que el partido acabó empate a 1, lo cual no quita un ápice al hermoso poema.

Sirva como cierre que Platko tuvo una larga y fructífera carrera como jugador 1914-1933 (Vas-és Fémmunkások, WAC Viena, Middlesbrough F. C., Sparta de Praga, MTK Budapest F. C., Basel) y entrenador 1933-1965 (Basel. Mulhouse, Barcelona, Arsenal, Colo- Colo, River Plate, Selección de fútbol de Estados Unidos, Valladolid entre otros).

Como curiosidad decir que en ese partido hubo un tercer ilustre, el gran Carlos Gardel, que no dudó en remedar su tango Patadura para meter en la letra a Piera, Sastre, Zamora, Samitier y Platko, y del que transcribo (como aperitivo de la Oda) estos impagables versos en los que pueden sustituir las palabra chingás por fracasaste y chambón por fracasado o chapucero para su mejor comprensión y deleite.

Chingás a la pelota,
Chingás en el cariño,
El corazón de Platko
Te falta, ché, chambón.
Pateando a la ventura
No se consiguen goles;
Con juego y picardía
Se altera el marcador

Carlos Gardel

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Oda a Platko

Ni el mar,

que frente a ti saltaba sin poder defenderte.

Ni la lluvia. Ni el viento, que era el que más rugía.

Ni el mar, ni el viento, Platko,

rubio Platko de sangre,

guardameta en el polvo,

pararrayos.

No nadie, nadie, nadie.

Camisetas azules y blancas, sobre el aire.

Camisetas reales,

contrarias, contra ti, volando y arrastrándote.

Platko, Platko lejano,

rubio Platko tronchado,

tigre ardiente en la yerba de otro país.


¡ Tú, llave, Platko, tu llave rota,


llave áurea caída ante el pórtico áureo !

No nadie, nadie, nadie,

nadie se olvida, Platko.

Volvió su espalda al cielo.

Camisetas azules y granas flamearon,

apagadas sin viento.

El mar, vueltos los ojos,

se tumbó y nada dijo.


Sangrando en los ojales,

sangrando por ti, Platko,

por ti, sangre de Hungría,

sin tu sangre, tu impulso, tu parada, tu salto

temieron las insignias.

No nadie, Platko, nadie,


nadie se olvida.

Fue la vuelta del mar.

Fueron diez rápidas banderas


incendiadas sin freno.

Fue la vuelta del viento.

La vuelta al corazón de la esperanza.

Fue tu vuelta.

Azul heroico y grana,

mando el aire en las venas.

Alas, alas celestes y blancas,

rotas alas, combatidas, sin plumas,

escalaron la yerba.

Y el aire tuvo piernas,

tronco, brazos, cabeza.


¡Y todo por ti, Platko,
rubio Platko de Hungría!

Y en tu honor, por tu vuelta,

porque volviste el pulso perdido a la pelea,

en el arco contrario al viento abrió una brecha.

Nadie, nadie se olvida.


El cielo, el mar, la lluvia lo recuerdan.

Las insignias.

Las doradas insignias, flores de los ojales,

cerradas, por ti abiertas.

No nadie, nadie, nadie,

nadie se olvida, Platko.

Ni el final: tu salida,

oso rubio de sangre,


desmayada bandera en hombros por el campo.

¡ Oh, Platko, Platko, Platko
tú, tan lejos de Hungría !

¿Qué mar hubiera sido capaz de no llorarte?

Nadie, nadie se olvida,
no, nadie, nadie, nadie.

Rafael Alberti

Carlos Rodrigo

Anarchy in the UK


Inglaterra, finales de los 70. Crisis económica. Paro. Aburrimiento. Estallido del punk. Este podría ser, a la larga, un resumen de aquella década que pasaría a los anales de la historia de la música. Su evolución como género (y su evolución social) han estado siempre ligadas al mundo del fútbol. Desde la comunión en los estadios como un pasatiempo hasta el auge del movimiento hooligan.

En la Inglaterra de finales de 1976, que veía al Liverpool preparar su asalto a la máxima competición europea y donde Brian Clough estaba cerca de ascender al Nottingham Forest, algo olía a podrido. Aquella Inglaterra de finales de 1976, que veía como languidecía la figura de George Best en segunda vistiendo la elástica del Fulham, alardeaba de educación y buen gusto. Aquella Inglaterra de finales de 1976 no estaba preparada para lo que se le venía encima.

El 1 de diciembre en aquella Inglaterra de finales de 1976 algo iba a cambiar.

Quizá Steve Jones, Johnny Rotten, Paul Cook y Glen Matlock (sustituido más tarde por Sid Vicious) no sabían la que estaban a punto de liar. Quizá el único que parecía tenerlo todo bien claro era Malcolm McLaren, mánager de la banda.

A los Sex Pistols les hizo falta el single “Anarchy in the UK” (más tarde el “God Save the Queen“, que levantó más ampollas todavía) y un shit y un fuck en el programa Today de Bill Grundy para adquirir la categoría de enemigo público número uno de Inglaterra.

Aunque las primeras bandas de punk no hacían referencia al fútbol y parecían totalmente ajenas a ese deporte, lo cierto es que en mayor o menor medida, la mayor parte de ellos estaban (y estuvieron) relacionados con el mundo del balompié. Musicalmente sus letras se basaban en la política, en la destrucción del orden establecido, en el famoso “No Future“, en el sexo y en las drogas. Socialmente, por el contexto en el que nace el movimiento, el deporte rey terminaría siendo uno de los espacios comunes del punk y de algunas subculturas que habían nacido a finales de los 60, entre ellas el movimiento skin, que terminarían confluyendo de una u otra forma en el oi! musicalmente hablando y en el estallido definitivo del movimiento hooligan de principios de los 80 (ya existía anteriormente). En su biografía John Lydon (más conocido como Johnny Rotten) escribió: “la música, el hooliganismo del fútbol y el boxeo fueron las válvulas de escape de la clase obrera“.

Ciertamente Johnny Rotten era un asiduo a Highbury como hincha del Arsenal, donde acudía acompañado de su amigo Rambo, hooligan de los gunners. Allí, muchos de los jóvenes pertenecientes a las principales subculturas de la sociedad inglesa cantaban y animaban y, por supuesto, protagonizaban verdaderas batallas campales. Antes, durante y después del partido. Una de las anécdotas que recuerda Rotten es la de la vestimenta de la mayoría de los hinchas afiliados al movimiento punk o skin, relacionada con el estreno de la película de Stanley Kubrick “La Naranja Mecánica”. Los monos y bombines blancos a imagen y semejanza de los protagonistas del film se habían convertido en una moda y eran la vestimenta elegida para los partidos en Highbury contra el Tottenham.

Descendientes de los mods (jóvenes de clase media, de vestimenta elegante y gusto por el blues, el soul y el jazz) y de los rude boys (jamaicanos de clase obrera muy similares a los mods y que también escuchaban ska y reggae), a finales de los 60 habían nacido en Inglaterra los skinheads. De clase obrera, con botas, pantalones vaqueros, tirantes y cabeza totalmente rapada, los skinheads enarbolaron la bandera de la patria, la clase trabajadora, la lealtad, el compañerismo y, también, el gusto por el fútbol. La mayoría de los skinheads engrosaron las filas de lo que se dio en llamar movimiento hooligan (término cuyo origen sigue sin estar muy claro), sobre todo a raíz del Mundial de 1966 que ganaría la Inglaterra de Bobby Charlton, Bobby Moore, Roger Hunt o Gordon Banks.

Sin ideología política definida (muchos de ellos eran patriotas ingleses pero no por ello racistas), los skinheads comenzaron una evolución con el estallido del punk a finales de los 70. Musicalmente nació el oi! (conocido también como street punk), etiqueta surgida a raíz del grito al inicio de sus canciones de Stinky Turner, vocalista de los Cockney Rejects (los cuales versionarían el famoso “I’m Forever Blowing Bubbles” del West Ham).

La mezcla entre skins y punks y la fuerza que fueron tomando organizaciones fascistas como el National Front o el British Movement (auspiciados por la grave crisis económica que vivía el país) comenzaron a agitar la evolución de las subculturas. Elementos particularmente violentos eran el blanco fácil para este tipo de organizaciones que se encargaron de reclutar principalmente a skins (que pasaron a ser conocidos como neonazis) y a punks en menor medida. La agitación de conciencias y el crecimiento del sentimiento xenófobo y nacional-socialista, sería un peligroso caldo de cultivo para grupos hooligans o las famosas Firms de algunos equipos, algunas de las cuales pasaron rapidamente a ideologizarse de una manera bastante peligrosa.

El hooliganismo no era nada nuevo. Algunas de las Firms más famosas ya tenían un amplio historial a finales de los años 70. La grave crisis económica llevó la tensión de la rutina del día a día del trabajo a los estadios de fútbol. Por ejemplo, una de las huelgas generales del sector de la metalurgia de en los años 60, derivó en un eterno enfrentamiento entre dos aficiones: los obreros del sector del metal (seguidores del West Ham) y los obreros de la zona de estibadores (hinchas del Millwall). La entrada de nuevos elementos y la evolución de una subcultura que se había hecho muy fuerte en Inglaterra ayudaron a avivar el caos.

@alv_var