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jueves, 1 de enero de 2015

La maldición de los nacionalizados


“Pero allá donde voy me llaman el extranjero…”. Bien valdría este estribillo de una canción de Enrique Bunbury para reflejar un debate que se ha instalado en los últimos meses en el balompié patrio. La posibilidad de llevar al Mundial a Diego Costa, jugador nacido en la localidad brasileña de Lagarto, hizo que la Federación se pusiera manos a la obra para intentar que el delantero que defendía los colores del Atlético de Madrid se enfundara la roja. Hasta la fecha, la apuesta no ha tenido los resultados deseados.

Unos meses después del fiasco mundialista, una lesión del propio Diego Costa ha servido para recuperar del olvido este debate. La razón se llama Munir El Haddadi, un delantero convertido en la sensación del inicio liguero y que tenía la oportunidad de defender los colores de Marruecos. Ante la duda, Vicente Del Bosque ha optado por convocarle cuanto antes con la selección absoluta, unas prisas que han originado críticas desde algunos sectores.

A la espera de saber si el esfuerzo por el jugador de El Escorial ha merecido la pena, lo cierto es que Munir no parece haber llegado a la ‘Roja’ en el mejor escenario posible. Su inesperada llegada hará que muchos miren su rendimiento con lupa y, además, el jugador deberá lidiar con una especie de leyenda negra que persigue a los futbolistas nacionalizados. Salvo alguna honrosa excepción como la de Marcos Senna, el rendimiento generalizado no ha acabado de ser positivo en lo que a los jugadores que, a pesar de nacer fuera de nuestras fronteras, decidieron vestir la roja por iniciativa propia.

Salvando las distancias, el caso de Munir recuerda al de Bojan Krkic. Al igual que la revelación de la presente temporada, Bojan se hizo un hueco en la primera plantilla del Barcelona a base de goles y descaro. Luis Aragonés se apresuró a convocarle para alejar los cantos de sirena que llegaban desde la federación serbia. Con la selección coronada como campeona de Europa en 2008, Bojan suponía un soplo de aire fresco y toda una apuesta de futuro. Sin embargo, casi sin llegar, el delantero de Linyola acabó yéndose de la absoluta.

Catanha, Donato, Pernía, Pier Luigi Cherubino, e incluso jugadores de tronío como Di Stéfano o Ladislao Kubala, parece complicado encontrar un jugador nacionalizado que haya tenido un rendimiento destacado con España. Otro de los que estaba llamado a romper esa racha es Thiago Alcántara, aunque el gafe también se fijó en el hijo de Mazinho en forma de lesión que le apartó del pasado Mundial.

Un gafe internacional
El consuelo que le queda a la selección española es que esta maldición no es exclusiva. Incluso la vigente campeona del mundo, Alemania, ha visto a lo largo de la historia cómo no siempre lo que se busca fuera del país asegura un buen rendimiento. Klose, Podolski e incluso Neuville (nacidos los dos primeros en la vecina Polonia y el tercero en Suiza) parecen ser las excepciones que confirman la regla.

Gerald Asamoah fue uno de los primeros futbolistas en exponer el mestizaje presente en el país germano. Nacido en Ghana, este rápido delantero llegó a formar parte de la lista de convocados nada menos que para dos Mundiales: el de 2002 y el de 2006. A pesar de haber defendido en 43 ocasiones la ‘mannschaft’, Asamoah fue, por desgracia, más protagonista por episodios racistas que por su aportación futbolística.

Durante su periplo en la selección, Asamoah llegó a coincidir con dos jugadores que estaban llamados a dotar de goles al rodillo germano. A pesar de haber nacido en Brasil, ni Cacau ni Kevin Kuranyi lograron trasladar a la selección su buena reputación en la Bundesliga.

Casos como estos demuestran que las nacionalizaciones de jugadores no son siempre garantía de éxito.

Artículo escrito por: @franciscoquiros

martes, 23 de septiembre de 2014

La religión cortó el futuro de Carlos Roa


Cuando hablamos de Carlos Roa, hablamos de un portero que no llegó a triunfar en un equipo grande porque él no quiso, ya que prefirió abandonar el fútbol para dedicarse a la religión como sacerdote, en vez de seguir con su gran carrera como guardameta.

No hablamos de cualquiera, “el lechuga” fue nombrado mejor portero del mundo en los últimos años del siglo pasado. Jugó en Racing de Avellaneda y Lanús, pero su gran momento llegó cuando cruzó el charco y llegó a las filas del Mallorca, siendo parte clave en las grandes temporadas del conjunto entrenado en aquellos entonces por Héctor Cuper. Finalista de Copa del Rey y Recopa de Europa, campeón de Supercopa, premio Zamora en 1999 y portero indiscutible de la selección argentina, en la que varias veces le aclamaron como héroe.

En el Manchester United se marchaba el mítico Peter Schmeichel y los “red devils” habían puesto sus ojos en Roa, pero ni una oferta millonaria le hizo cambiar su idea de dejar el fútbol con tan solo 29 años para ser sacerdote de la Iglesia Adventista del Séptimo día.

El argentino estuvo un año en el retiro, pero decidió volver a los terrenos de juego porque echaba de menos el balón, aunque eso sí, con unas condiciones. Los días que el Mallorca jugase en sábado el no disputaría los partidos porque era día de descanso y oración, y así fue. Roa defendió la portería mallorquina, incluso llegó a jugar la Champions con el conjunto balear, pero ya no era el de antes y acabó por irse a un equipo más modesto como el Albacete, donde se le recuerda con mucho cariño porque fue el portero del ascenso a primera y porque sufrió un cáncer testicular que le obligó a dejar de nuevo el fútbol. Carlos Roa se recupero y volvió a su país para retirarse en el Olimpo de Bahía Blanca.

Nunca sabremos cómo podría haber sido la vida de este gran guardameta si hubiese fichado por el Manchester United, pero él no se arrepintió en ningún momento de su decisión y ahora se dedica a ser entrenador de porteros, y a la religión, aunque ya ha confesado que en menor grado.

@VictorDebate

sábado, 20 de septiembre de 2014

El fútbol como historia familiar


Era 1954, Ginebra. La Copa del Mundo regresaba a tierras europeas después de la Segunda Guerra Mundial. El eterno país comodín era el único capaz de acoger la gran cita futbolística en territorio europeo. El grupo A de aquel torneo quedó configurado por Brasil, Francia, Yugoslavia y México.

El 19 de junio de aquel año se enfrentaron el conjunto galo y el combinado mexicano en el segundo y definitivo encuentro de la fase de grupos, ambos estaban obligados a vencer y esperar lo que ocurriera en el Brasil vs Yugoslavia. En el papel los europeos eran superiores que su rival. Al minuto 19 Jean Vicent adelantó a los suyos, marcador con el que se fueron al descanso. Apenas arrancando el complemento, “El Güero” Cárdenas, central del conjunto azteca anotó el segundo en propia puerta, tras una gran slalom del 16 francés. El partido se ponía cuesta arriba para los mexicanos quienes lograron cerrar diferencias al minuto 54 en los pies de José Lamadrid.

El impulso y tozudez empujaron al cuadro americano hacia el empate. El partido agonizaba cuando Tomás Balcázar, talentoso jugador de ataque vestido con el número 10 y surgido del Club Guadalajara, tomó un balón suelto en la frontal del área y con potente disparo raso de derecha venció al meta galo para poner el 2 a 2 en el marcador al minuto 85. Parecía que México conseguiría su primer punto en Copa del Mundial.

Sin embargo tres minutos después, una aparente mano dentro del área azteca llevó al colegiado a marcar la pena máxima. Raymond Kopa, uno de los mejores jugadores franceses de la historia tomó el esférico y con un imparable disparo al ángulo superior derecho venció al portero mexicano que simplemente vio el balón entrar en su portería para 3-2 final. Aquel portero era el mítico Cinco Copas, Antonio La Tota Carbajal.

La historia del los Mundiales está llenó de dinastías familiares. Aquel Mundial de 1954 fue el inicio de la historia familiar más importante de las Copas del Mundo para la Selección Mexicana.

Pasaron 32 años, hasta 1986, en la competición que México albergó para que el siguiente capítulo tuviera lugar. El equipo anfitrión contaba en sus filas con el lateral derecho Javier Hernández Gutiérrez. Era un buen marcador, eficiente pero relegado al banco. El “Chicharo”, como era conocido, fue testigo en primera fila de la mejor actuación mexicana en un torneo mundial.

Dos años después, Silvia Balcázar, hija de Tomás, el anotador del segundo gol contra Francia en el Mundial del 54, daba a luz al primero de sus dos hijos con Javier Hernández. Nacía en Guadalajara, al occidente mexicano, Javier Hernández Balcázar, años más tarde conocido como “Chicharito”.

A los seis años ingreso al equipo infantil del Club Guadalajara, equipo que solamente juega con mexicanos y una de las mayores canteras del fútbol nacional. Su abuelo, Tomás, jugó en las Chivas toda su carrera. Fue parte del equipo que logró el primer campeonato de la historia del club en la temporada 56-57, para luego integrarse al cuerpo técnico de lo que sería conocido como el Campeonísimo, 7 títulos de liga, 6 Campeón de Campeones, una Copa y un Campeón de Campeones de la CONCACAF.

Un joven Chicharito, junto a su abuelo
El 9 de septiembre de 2006, 49 años después del campeonato logrado por el abuelo, Javier debutaba con la camiseta a rayas blancas y rojas de las Chivas. Su arranque no fue el esperado y tardo cuatro años en despuntar. Un gran arranque del Torneo Bicentenario, con doblete en los primeras tres fechas, provocó que atrajera la mirada de los ojeadores internacionales. El 8 de abril de 2010, para sorpresa de propios y extraños, firmaba un contrato de cinco años con el gigante inglés, Manchester United.

Antes de debutar con el cuadro británico “Chicharito” formaba parte del equipo mexicano que participaba en el Mundial de Sudáfrica, expandiendo la historia familiar en el torneo. Las vueltas de la vida hicieron que México fuera emparejado nuevamente con Francia. El segundo partido enfrentó a galos y aztecas, el 17 de junio de aquel año. Dos días antes de que se cumplieran cincuenta y seis años de la anotación de su abuelo a los blues, Javier Hernández repitió la proeza.

Tocó hacía atrás un balón en tres cuartos de campo hacía el Kaiser de Michoacán, Rafa Márquez. Arrancó en velocidad hacía el área. Rafa entendió el movimiento y le filtró el balón por alto. Eric Abidal, salió al fuera de lugar dejando solo a Javier frente a Hugo Lloris. El 14 mexicano dribló al arquero y remató a puerta vacía para poner el 1 a 0. El Chicharito celebraba en la cancha mientras en la mente abrazaba a su abuelo. Ahora compartían una nueva historia. Ambos habían anotado en un Mundial contra el mismo rival.

El partido terminó 2 a 0 y Javier pudo celebrar aquel triunfo a modo de revancha del punto arrebatado a su abuelo en aquella Copa del Mundo de 1954.

“Vivir un Mundial de futbol es como cuando se saca uno el premio gordo en la lotería”, decía Tomás Balcázar en un entrevista, emoción conocida por tres generaciones familiares.

Javier, el nieto ahora es noticia por su reciente incorporación al Real Madrid. La sorpresa vivida con su fichaje por los Red Devils se repitió el lunes pasado cuando era presentado ante los medios de comunicación.

El nuevo reto del Chicharito es superar la leyenda merengue de otro mexicano, Hugo Sánchez.

@Gerzu

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿El mejor amigo del hombre?


Hartos estamos de oír en todos los medios (cine, series, libros, periódicos…) que el perro es el mejor amigo del hombre, pero en el caso del jugador que les voy a presentar, sobrepasó esa amistad e incluso estuvo a punto de costarle su trabajo en alguna ocasión. Este amor hacia sus mascotas, junto con su alta agresividad, empaña la carrera de este gran futbolista belga en numerosas ocasiones. Esta es la historia de Gilles de Bilde.

El amigo de Bilde nace en la pequeña localidad de Zellik, situada en la provincia del Brabante Flamenco, en la región de Flandes, el 9 de Junio de 1971.

En toda su carrera deportiva, Gilles de Bilde fue conocido por dos grandes características: ser un gran delantero, muy goleador y sobre todo por ser tremendamente agresivo.

Como aperitivo comentaré, que de Bilde cerca estuvo de abandonar la profesión con tan solo 23 años. ¿Razón? Fue sentenciado a dos años de prisión por dar dos severos cabezazos a dos dirigentes de los boy-scouts en Bélgica, los cuales habían acusado de robo a su hermano (la sentencia finalmente fue suspendida, pero perdió muchísimo tiempo en juicios y abogados). Pero esta simple anécdota no es ni lo más agresivo, ni lo más estrambótico que hizo el jugador flamenco a lo largo de su vida.

Siendo así, su carrera comienza en el KHO Merchtem de la cuarta división belga a la edad de 18 años. A los 21 dio el salto a la segunda división belga, concretamente a la ciudad de Aalst. Jugó tres temporadas en el Eendracht de Aalst anotando 40 goles en 86 encuentros. Haciendo grandes campañas subió al equipo desde la segunda división y acabó clasificándolo para la  UEFA el último año que allí jugó (fueron eliminados por el AS Roma en segunda ronda, ya sin Gilles en su filas).

Haciendo una última  campaña extraordinaria no pudo ser recompensado de otro modo que siendo nombrado Mejor Jugador Belga del año 1994.

Obviamente esa gran actuación no pasó desapercibida para otro de los grandes e históricos de la liga belga, el Anderlecht.

Fichó por el conjunto blanquivioleta en la temporada 1995-96. Firmó 22 tantos en 46 partidos durante las dos campañas en las que perteneció al club belga antes de hacer las maletas a Holanda.  Lamentablemente, su paso por el Anderlecht no será recordado por los grandes goles que anotaba. Será eternamente recordado por dos graves actos de violencia que terminaron de dilapidar su ascenso como futbolista.

El primero tuvo lugar en agosto de 1996, cuando fue a visitar a su padre al hospital. Llegó a una hora que no estaba dentro del horario estipulado por el hospital para las visitas. Amablemente los enfermeros que cuidaban de su padre les informaban que a esa hora él no podía estar allí y al bueno de Gilles no se le ocurrió otra cosa que pegarle un cabezazo a cada uno y entrar a ver a su padre. Siempre tan simpático nuestro amigo Gilles.

Después de pagar una cuantiosa multa por este acto, tan solo cuatro meses después, jugando ante su ex equipo, el Aalst, durante el lanzamiento de un penalti, le pegó un puñetazo y un cabezazo a Krist Porte, futbolista del equipo contrario. Fue el acto más violento de su carrera. Krist Porte sufrió un desprendimiento de retina en su ojo derecho y fractura del tabique nasal. Tocado por la varita mágica de la justicia, Gilles de Bilde no solo no fue a prisión (cosa que pidieron muchos medios deportivos en Bélgica) sino que además sólo tuvo que pagar una multa de 10.000 euros, cuando en un principio Krist Porte pedía una indemnización de 200.000.

Gilles de Bilde no volvería a levantar cabeza. Pocos días después, Johan Boskamp dio la sutil idea de que quizás el futbolista debería visitar a un psiquiatra y fue traspasado al PSV Eindhoven, donde a pesar de conseguir un título de liga en el primero de los tres años, nunca llegó a cuajar ni a consolidarse como titular.

Tras tres años sin pena ni gloria por su último intento de subirse al tren de la élite del fútbol, fichó por el Sheffield Wednesday (como curiosidad: actual equipo de Royston Drenthe, ex jugador del Real Madrid), por aquel entonces en primera división. En aquella temporada marcó 10 goles, pero no pudo evitar que el equipo descendiera.

Lo realmente curioso de su llegada a Inglaterra empieza con otra de las obsesiones de Gilles de Bilde que le provocó más problemas legales y profesionales. Diversos medios ingleses acusaban al jugador belga de haber colado ilegalmente a sus dóberman en el país, saltándose la ley de cuarentena y alegando que esa ley causaba muchísimos problemas psicológicos a sus perros. Tuvo que pagar una nueva multa. Algo que ya tenía casi por costumbre.

Cuando se hartaron en el Sheffield de él, le cedieron tres meses al Aston Villa, pero estuvo a punto de cancelarse esa cesión porque no tenía a nadie que diera de comer a sus perros. Finalmente el Sheffield puso un trabajador únicamente para poder alimentar a los animales.

Hasta sus últimos años de jugador, tuvo una carrera gris. Únicamente volvió a ser portada jugando en un equipo de tercera, el Willebroek, ya que fue castigado por su club por haber faltado a un entrenamiento y un partido por quedarse llorando la muerte de uno de sus dóberman.

Finalmente en el año 2008 se retiró la eterna promesa belga. Un cohete que nunca llegó a despegar por su convencimiento de que siempre quedaría alguien en el suelo al que soltarle un cabezazo. Un hombre al que lastró hasta el amor que sentía hacia sus perros. Otra historia más de un futbolista nacido para triunfar, frustrado por su propia cabeza. Esta es la historia de Gilles de Bilde.

@alejandrojabad

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Decisiones ante el fracaso


Este verano de 2014 se han disputado los Mundiales de fútbol y baloncesto. Alemania y USA han sido sus respectivos vencedores. España no ha obtenido en ninguno de ellos los resultados que se esperaban (recuerdo que la eliminación de la selección de fútbol en Brasil me coincidió con un viaje a Senegal. La televisión francesa tituló la caída de España con un expresivo “¿fin de la hegemonía?”), y las críticas y peticiones de dimisión o relevo de los seleccionadores no se han hecho esperar, con poco éxito hasta el momento: Vicente del Bosque y Juan Antonio Orenga continúan en sus cargos (el primero, salvo cataclismo, cumplirá otro ciclo de dos años, y el futuro del segundo está en el aire en estos momentos).

Una de las máximas que más he escuchado desde que estalló la crisis económica en 2008 es la de “dar la bienvenida a los fracasos”. Normalmente, se toma como referencia el modelo de USA (donde hay una gran cultura del emprendizaje) y donde se apoya especialmente a aquellas personas que han tenido unos cuantos fracasos en el pasado porque se supone que, de esa manera, habrán aprendido de sus errores y crearan nuevas empresas (o proyectos) exitosos en el futuro. Esa filosofía parece que no vale para el deporte (sobre todo, en España, donde fracasar es, todavía, un estigma).

Los dos combinados nacionales venían de una serie de años exitosos. En fútbol se llegaba a Brasil con la condición de defensor del título de Sudáfrica 2010, además de haber vencido en las dos últimas Eurocopas (algo que nadie había logrado jamás). Y el equipo de basket era el único que había hecho algo de sombra a la selección norteamericana, con el recuerdo de las dos últimas y disputadas finales olímpicas de Pekín 2008 y Londres 2012, o la obtención del Mundial de Japón en 2006. 6 y 8 años, respectivamente, en la cima.

Pero los años pasan, sobre todo en el deporte. Y ambos equipos han ido envejeciendo. El problema quizás era más palpable en el equipo de fútbol, con jugadores como Xabi Alonso, Xabi Hernández, Villa, Casillas o Fernando Torres que habían superado claramente la treintena y que, a su vez, ya no tenían el mismo protagonismo en sus respectivos equipos. Los chicos del baloncesto venían también de estar durante 8 años seguidos peleando por todo, con el desgaste que ello supone. Y los entrenadores han optado por jugar con aquellos que habían conseguido la gloria en el pasado, dejando fuera a nuevos valores más pujantes.

Los resultados han sido los que han sido, y ya no hay vuelta atrás. Frente a la opinión en caliente de cese de los seleccionadores, hay que tener la cabeza fría para hacer un análisis sosegado y tomar las decisiones correspondientes. Siendo Del Bosque y Orenga dos personas totalmente distintas (edad, experiencia, logros obtenidos, carácter,…), lo primero que habría que considerar es si ellos se ven preparados y con ganas para afrontar la tarea de renovar ambos combinados. El primero ha manifestado en varias ocasiones que sí (y ya está inmerso en la liguilla de clasificación para la Eurocopa 2016), y el segundo parece que no tiene intención de marcharse.

Ante esta la situación, yo soy partidario de tener paciencia, hacer una apuesta a largo plazo y aguantar las derrotas y los sinsabores que van a surgir. Es lo que hizo Alemania tras su fracaso en la Eurocopa de Portugal 2004. Se trazó un plan de trabajo con inversión en las escuelas de formación de jugadores, se renovó el equipo, y se apoyó a los dos únicos seleccionadores que ha habido desde entonces, Jürgen Klinsmann (que abandonó, por iniciativa propia, el equipo nacional tras el Mundial de 2006 para entrenar al Bayern) y Joachim Löw. La recompensa: una gran hornada de jugadores talentosos y el título en Brasil. Porque en el deporte, también, los proyectos fundamentados en el largo plazo y establecidos con sentido común terminan por dar resultados.

 @jbasagoiti

jueves, 11 de septiembre de 2014

Ingresos de la marca Barça


Sería interesante realizar una encuesta y preguntar como cree que se financian Real Madrid o Barcelona. Estoy seguro que la mayoría diría que los contratos televisivos representan mucho más del 50% de los ingresos, y seguramente casi el total restante se atribuiría a la venta de camisetas; ya saben, aquella mentira de “este jugador se amortiza sólo vendiendo camisetas” otro tema ya analizado.

Para resumir Madrid y Barça tendrían unos presupuestos similares de 500M€. Pongamos como ejemplo el caso del Barça con unos ingresos de 490M€ aproximadamente la temporada pasada, que se podrían distribuir en tres partes equilibradamente:

1/3 Instalaciones del Club

1/3 Televisión

1/3 Marketing

Esta formula se implantó en la época de Laporta, a través del vicepresidente económico Xavier Sala i Martín, uno de los mejores vicepresidentes económicos de la historia del club a mi juicio. Economista de renombre y profesor de la Universidad de Columbia en Nueva York, es a menudo desprestigiado por sus chaquetas llamativas, sus ideas independentistas y su modelo económico de libre mercado (frikada de colega economista).

Desglosemos cada una de las cuentas:

1- Instalaciones del Club: 146 millones en total

1.1- Socios y abonados: 51 millones

 1.2- Taquillaje (Camp Nou, Palau, Miniestadi): 49,2 millones

1.3- Museo: 25 millones

1.4- Palcos y asientos Vip: 12,8 millones

1.5- Reuniones y eventos*+otros ingresos de explotación: 9 millones

*Reuniones y eventos: reuniones de empresa a partir de 25 personas, ceremonias de enlace matrimonial el banquete     nupcial posterior, grandes presentaciones con cerca de 2000 personas y organización de grandes ferias comerciales, entre otros.

2- Ingresos por retransmisiones y derechos televisivos: 162 millones

     2.1- Mediapro, en posesión de los derechos de la Liga y la Copa

3- Marketing (Ingresos por comercialización y publicidad): 172 millones

3.1- Merchandising: entre 60 y 65 millones anuales.

La mayor tienda y la que más vende, la FC Barcelona Megastore,  ubicada dentro de las instalaciones del club facturó unos 35 millones de euros, a lo que hay que sumar las ventas de la equitación deportiva en las tiendas Nike repartidas  más las tiendas propias (seis en Barcelona, tres en otras poblaciones de Cataluña y una más en Las Palmas).

3.2- Patrocinadores: alrededor de 65 millones anuales.

Destacan los acuerdos con Qatar Airways (29,5 millones esta temporada y 32,5 a partir de la 2013-14) y con Nike, que aporta otros 30 millones anuales. Otros acuerdos de menor magnitud son los que tiene el club con Damm, cuya aportación anual es de tres millones, con Seiko (casi un millón anual) y algún otro. Hay patrocinadores cuyo pago es en especie (por ejemplo Audi con la entrega anual de coches a la primera plantilla y Replay con los trajes).

Se tienen que restar los 1,5 millones anuales que paga a Unicef.

3.3- Ingresos de comercialización por la participación en la Champions: 45,5

A todo esto habría que añadir los beneficios traspasos de jugadores, en cada ejercicio/temporada.

Muy interesante es el punto de 1,5 millones anuales que se pagan a Unicef, este patrocinador que se ligó al Barça en la época de Sala i Martín, es un patrocinador inverso, ¿qué quiere decir esto? que es el Barça el que paga a Unicef una cantidad de dinero en este convenio. Este modelo inventado por aquella directiva le ha generado al Barça unos beneficios enormes, y ha sido copiada actualmente (por ejemplo Unesco y Málaga)

El negocio con Unicef es aumentar el valor de la marca F.C. Barcelona, pues el valor de la camiseta del Barça con este contrato se incremento exponencialmente, llevándola a ser con la del Manchester United la mejor pagada por Nike; y es que Nike se ve muy beneficiada de poner su logo a escasos centímetros de Unicef. (Nike tiene problemas, algunos reales, otros mala prensa, de explotación infantil en fabricas, etc. que Nike y Unicef aparezcan juntas hace crecer el valor de la marca americana)

Por supuesto, todo esto tendría mucho menos sentido sin los éxitos deportivos del club, y los individuales de los jugadores, que han aumentado año a año el valor de la explotación de la samarreta. Actualmente Nike y el club catalán se muestran en negociaciones para ampliar su contrato y podría superar nuevamente al Manchester United (50M€)

@bensiarea

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Mi nombre es Williams, Iñaki Williams


A modo de presentación podría decir esta frase a los defensas rivales, y éste no es otro que la joven perla negra de Lezama. Iñaki Williams ha aparecid

o en el panorama futbolístico con fuerza, en estos tiempos en los que aparecen chavales como Munir, Unai López, Alcacer…Williams apunta maneras para ser el 9 que haga las delicias del nuevo San Mamés.

Este espigado delantero de 19 años nacido en Bilbao, pero de familia ghanesa llevó a cabo el  pasado domingo  un hat-trick ante el Leoia, su segunda tripleta en lo que va de competición, y van tres jornadas. Sin embargo el canterano siempre ha destacado por su facilidad goleadora. Tal fue su acierto goleador durante su temporada en el Athletic juvenil, que acabó la temporada con la escandalosa cifra de 36 goles en 38 partidos, casi nada.

Esto provocó que muchos equipos españoles y europeos preguntaran por él, ante lo que el Athletic actuó rápido y lo blindó el pasado verano, tras siete meses de negociaciones. De esta forma, el goleador bilbaíno ha pasado de tener una cláusula de rescisión de 300.000 euros a una de seis millones. Eso sí, la cláusula actual irá aumentando en función de una serie de objetivos y cláusulas ascendentes hasta los veinte millones si, como se espera, esta joya juvenil de 19 años y gran zancada se asoma al primer equipo.

Tras su éxito durante su campaña de juvenil, el `Balotelli rojiblanco´, como muchos le llaman, comenzó la temporada pasada con el Baskonia, tercer equipo del Athletic Club que milita en Tercera División. Pero el 15 de agosto de 2013 sufrió una rotura de menisco entrenando con el Baskonia. El período de recuperación se estimaba entre dos y cinco meses, algo que parecía frenar su proyección meteórica. Nada más lejos de la realidad, en dos meses y medio Iñaki estaba recuperado y Cuco Ziganda no dudó en ascenderlo al Bilbao Athletic a pesar de que podría faltarle ritmo de competición.

De este modo, el artillero hispano-ghanés irrumpió en el segundo equipo rojiblanco como una estrella, saltando al campo en la segunda mitad y convirtiendo en gol el primer balón que tocaba. Su segunda intervención en el encuentro fue al controlar un balón largo y definir por bajo ante el meta rival. Dos goles en sus dos primeras acciones en el Bilbao Athletic que sirvieron para remontar un partido que estaban perdiendo, aunque fue una lástima para él que acabaran empatando ese partido.

Sin duda, hay muchísima expectación en el Athletic ante los dotes goleadores de este jugador, y aún más cuando Valverde ha apostado por su compañero de juveniles Unai López, con el cual se entiende a la perfección, es cuestión de tiempo, pero creo que esa pareja dará mucho de que hablar y espero no equivocarme en la predicción.

Ziganda, en rueda de prensa el pasado 7 de septiembre comentó: “Williams tiene mucha hambre de ser futbolista, quiere jugar en el Athletic”.

Un detalle que demuestra que este chico viene con ganas en el fondo de la cuenta de Twitter de Iñaki Williams se descubre un león negro, que ruge amenazante mostrando sus garras. Sin duda un claro ejemplo de lo que quiere ser Williams en el conjunto bilbaíno.

Artículo escrito por: @JJMont3ro

Si bebes, no arbitres


Ya lo dice la DGT: “Si bebes, no conduzcas” y qué mejor conductor hay en un partido de fútbol que el árbitro. Debería ser condición ‘sine qua non’ que las personas que beban no tengan que hacer en las horas siguientes ningún tipo de actividad que tenga a personas a su cargo.

Pero pongámonos en situación: domingo a las 12 del mediodía de un campo de tercera categoría territorial (en este caso tercera catalana). Estaba trabajando en la radio, cubriendo el partido, como cualquier otro día de domingo cuando comenzó el tremendo y lamentable espectáculo que podéis imaginaros. Algo ya olía raro desde el calentamiento, y es que el árbitro llegó al campo 4 minutos antes del saque inicial y todo fueron prisas y correcalles de última hora. Transcurría el partido sin más incidencias, hasta que en el minuto 5 el árbitro paró el juego para refrescarse (sí es cierto que había 28 grados y un sol de justicia pero parecía raro). La actitud del árbitro hacía sospechar que no estaba en óptimas condiciones porque se inventó dos penaltis a favor del equipo local, uno de ellos ¡3 metros fuera del área!. Con el resultado de 1-1 se llegó al descanso. En el intermedio se me acercó el delegado para comunicarme que el partido quedaba suspendido porque el colegiado “estaba indispuesto”. Durante la retransmisión, incidimos bastante en su estado de embriaguez; tanto que diversas personas se dirigían al delegado diciendo “en la radio están hablando de que el árbitro va borracho” y efectivamente, fue así. Se comunicó la situación a la FCF (Federación catalana de fútbol) y ellos llamaron a los Mossos d’Esquadra para hacer soplar al colegiado. Éste se negó a soplar ya que al no ser “un peligro vial” no pueden hacerte la prueba. Tras media hora encerrado en la caseta de los árbitros salió y pudimos hacerle un par de preguntas sobre su estado a lo que nos contestó con “el desayuno me ha sentado mal. Yo creo que es un golpe de calor”. Puede que fuera un golpe de calor porque minutos después se desplomó sin llegar a perder el conocimiento y requirió de ayuda médica. Una ambulancia rápidamente se presentó en el campo y fue evacuado al hospital más cercano donde le hicieron un lavado de estómago. Los entrenadores, por suerte, se tomaron a broma lo rocambolesco de la situación y disputaron el encuentro pasadas un par de semanas.

La moraleja de esta historia es que puedes salir de fiesta (en estas categorías los árbitros suelen tener entre 20 y 25 años) pero nunca debes descuidar tus obligaciones. Si todos hiciéramos lo mismo, quién sabe qué nos podría pasar. Viviríamos en una sociedad más caótica, más desordenada y, sin duda, más peligrosa.

Artículo escrito por: @parrupa

martes, 9 de septiembre de 2014

El lateral es el mejor amigo del interior


No, amigos, no quiero equiparar a un defensa lateral de un equipo de fútbol cualquiera con un perro, ni a un interior con un hombre, por mucho que el titular le lleve a esa comparación al lector, solo quería reflejar el apunte táctico más importante del primer partido, que fueron las constantes incorporaciones de Jordi Alba y Juanfran Torres al ataque de la selección española desde la tercera línea, bien dando un apoyo, o bien tirando desmarques de ruptura que en el caso del catalán fueron constantes.

En el primer caso, se hacen amigos del  interior porque este ya sabe que si está apurado, tiene un pase disponible sin pensar, y el lateral podría bien profundizar él, o tocar atrás para iniciar una nueva búsqueda de la jugada de gol, caso más repetido con el alicantino Juanfran. Jordi Alba también aportó soluciones de apoyo, pero el jugador del Barcelona destacó sobre todo por la cantidad de desmarques de ruptura, que realizó, atrayendo atenciones y dando altura al ataque español, ganando en diversas oportunidades la espalda de la zaga macedonia. También se puede trabar una amistad entre el lateral y el interior en un tercer caso, que es que el lateral ofrezca espacios, al interior para jugar, permaneciendo inmóvil aunque amenazante cerca de la línea lateral, puesto que conseguiría que las ayudas de los centrales a los laterales rivales fueran muy largas o imposibles porque podrían desguarnecer su zona.

Hago este apunte táctico, porque en los mandamientos de la selección española, para ser profundos hay que ser anchos, y una de las cosas de las que adoleció España en la última copa del mundo, es de anchura en su ataque, ni Azpilicueta, ni Jordi Alba produjeron ofensivamente lo cual centralizó mucho el ataque de los de Vicente del Bosque, haciendo que los interiores apenas dispusiesen de espacios para jugar, amén de tener dobles y triples marcajes en algunos casos, lo que hacía imposible mantener un buen ritmo de balón, el aspecto más importante del juego de España.

Este aspecto puede parecer una tontería, pero tiene su influencia sobre otros mandamientos del juego español, como son la importancia de las calidades básicas, teniendo un espacio se puede ejecutar de manera mucho más precisa, no fue el caso anoche, pero si se continúa insistiendo en el buen hacer de este mandamiento la precisión llegará, además el equipo está en el uso de herramientas de juego nuevas, así como en el ritmo de balón, aspecto crucial este, puesto que si se consigue que la pelota vuelve, los rivales tendrán mucha dificultad en trabar nuestro juego pudiendo hacer pesar nosotros nuestra gran técnica.

Es el primer partido de un largo proceso, que llegará a su fin en 2016, con la disputa de la Eurocopa en Francia, jugando como ayer ante Macedonia no ganaremos el torneo, ayer el equipo mostró ineficiencias defensivas, relacionadas fundamentalmente con que no decidía donde agruparse, si en campo propio achicando espacios hacia atrás, o si hacerlo en campo ajeno, achicando espacios hacia adelante, amén de ineficiencias propias de que hay jugadores que recientemente han entrado o están entrando en los onces iniciales. Pero sí y solo si insistimos en ejecutar nuestros mandamientos, este quien este delante, no como en el último amistoso ante Francia, en el que la selección mostró dudas, se podrá hacer un buen papel en tierras galas dentro de dos años.

Artículo escrito por: @eugeniomateo1