• This is Slide 1 Title

    This is slide 1 description. Go to Edit HTML and replace these sentences with your own words. This is a Blogger template by Lasantha - PremiumBloggerTemplates.com...

  • This is Slide 2 Title

    This is slide 2 description. Go to Edit HTML and replace these sentences with your own words. This is a Blogger template by Lasantha - PremiumBloggerTemplates.com...

  • This is Slide 3 Title

    This is slide 3 description. Go to Edit HTML and replace these sentences with your own words. This is a Blogger template by Lasantha - PremiumBloggerTemplates.com...

miércoles, 8 de abril de 2015

VÍDEO | Bielsa en estado puro


VIDEO | De ganar aquel partido, el Olympique Marsella habría recortado tres puntos a su rival -y líder de la Ligue 1-, el Olympique de Lyon, y se habría colocado, a nueve fechas del final del campeonato, a un punto del liderato. No pudo ser, el partido acabó con un insulso empate a cero e incluso el colegiado del encuentro no dio un gol legal a los de Bielsa (el balón atravesó la línea de gol por completo). El entrenador argentino siempre se ha caracterizado por ser un fantástico motivador, y así seguirá siendo tras las palabras que dedicó a sus jugadores tras el choque.


Frases 'sabias' de Luis Aragonés



Luis Aragonés era una persona que jamás dejó indiferente a nadie. De carácter jocoso e irónico, imprevisible y huraño en otras ocasiones. Querido y entrañable por todos, incluso los que no aman al fútbol.

Luis era un motivador, un sabio. Capaz de “entrar” en la cabeza del futbolista más esquivo. “El Sabio de Hortaleza” marcó una época en nuestro fútbol. Pionero del “tiki-taka”, muchos éxitos nos llenaron de alegría. Pero para recordar su figura, solo basta con sus grandes citas. Aquí, un pequeño recuerdo al gran Luis Aragonés.

Luis Aragonés era un ganador. Así lo creía él y así lo hacía público:

“Y ganar, y ganar, y ganar y volver a ganar, y a ganar, y ganar, y ganar. Y eso es lo que es el futbol señores”.
“Las finales no se juegan, se ganan”.
“No voy a la Eurocopa si no estoy convencido de ganar. A mis jugadores les voy tratar de metérselo en la cabeza que lo conseguiremos”.
Luis Aragonés durante la Eurocopa 2008

“El Sabio”, además de ser un gran técnico, en ocasiones aportaba su propia filosofía de fútbol. Filosofía simple y bohemia:
“Yo creo que un entrenador debe ir en chándal a los partidos”.
“Los futbolistas son como los actores, quieren saltar al campo y que se les aplauda”.
En ocasiones su idiosincrasia le generó más de un problema. Problemas que siempre supó resolver:
“Dígale al negro ese (Henry) que usted (Reyes) es mejor que él”.
“Yo he convivido con negros y a uno le molesta más que le llamen de color que negro”.
Fuente: elpais.com
“Tengo un íntimo amigo japonés que es sexador de pollos”.
“Los he tenido de todas las razas…hasta yo mismo soy ciudadano del mundo”.
Su relación con los jugadores iba más allá de lo profesional. Luis era el “abuelo” para muchos de ellos. Inolvidable su zarandeo a Eto´o en Mallorca tras ser sustituido, o su mítica frase a Romario en Valencia:
“Míreme usted a los ojitos”.
Pero Luis, como buen entrenador, sabía proteger a sus jugadores ante la prensa. Él era el primero que daba la cara por ellos en público:
“Tienen un día libre después del partido con sus mujeres y lo que sea. Pueden hacer lo que quieran. Porque estar conmigo será para cagarse”.
“Sergio Ramos está muy bien acompañado en la foto. Está saludando a una persona. Es su día libre. Y no me encontró a mí en mi día libre en la discoteca de milagro”.
Y es que ese buen “sabio” siempre sabía apelar a grande filósofos:
“Me gusta más de mote “Zapatones” que “Sabio” porque yo solo sé que no sé nada”.
“Dios no se mete en estas cosas, es justísimo. No va con España ni con nadie…aunque bueno, Rusia es atea…”
Las charlas de Luis Aragonés durante la Eurocopa de 2008

Y para finalizar este pequeño recuerdo a Luis Aragonés, recordar sus charlas previas a los partidos. Multitud de anécdotas previas a los partidos. Pero a modo de reseña, la charla previa a la final de Copa del Rey en el Santiago Bernabéu de 1992 que enfrentaban a “su” Atlético de Madrid ante el Real Madrid:

(Tras casi una hora de charla táctica, Luis se desmarca) “¿Lo han entendido ustedes?, ¿lo han entendido? ¿Sí? ¡Pues esto es una mierda! ¡No sirve para nada! (golpeando la pizarra). ¡Lo único que vale es que vosotros sois mejores y que yo estoy hasta los cojones de perder en este campo contra estos. Somos el Atlético de Madrid y hay 50.000 personas ahí que se van a morir por ustedes. Por ellos, por la camiseta, por el orgullo, hay que salir y decir en el campo que solo hay un campeón y que viste de rojo y blanco!”

Esa final, el Atlético de Madrid lograba el título al ganar al Real Madrid 0-2 en el Santiago Bernabéu.

Por eso y por muchas otras cosas, simplemente dar las gracias a Don Luis Aragonés por lo mucho que dio a nuestro fútbol. ¡Gracias “Sabio”!

Redactado por @oscargomesende 

lunes, 6 de abril de 2015

VÍDEO | El último madridista en marcar cinco goles



VIDEO | Este fin de semana asistimos a una difícil de observar en un partido de fútbol de primer nivel: Cristiano Ronaldo logró un repoker tras endosar cinco goles al FC Granada. Un hecho con -aunque pocos- precedentes, ya que, sin ir más lejos, el delantero español Fernando Morientes logró marcar cinco goles en un partido ante la UD Las Palmas. Fue en la temporada 2001/2002, hace ya trece años y, como Cristiano, lo logró en el Santiago Bernabéu. En aquel momento Morientes, que tenía 25 años, declaró a MARCA: "Cuando marqué el segundo comencé a darme cuenta de que podía ser mi gran tarde. Como profesional nunca había hecho cinco tantos. En el Madrid entonces no había hecho ni tres en un partido, quizás en el Sonseca, en juveniles, sí lo había hecho. Pero esa tarde me notaba distinto. Me salía todo. Creo que rematé seis o siete veces, penalti que fallé incluido, y entraron cinco remates". Fernando era, hasta la mañana del pasado domingo, el último jugador en lograr 5 goles vestido de blanco (incluso se permitió el lujo de fallar un penalti). Goles que aprovechamos para recordar con el siguiente vídeo.



domingo, 5 de abril de 2015

Un delantero incomprendido

Foto: dailymail.co.uk
Viendo los comentarios de la afición española, sobre el juego del hoy delantero de la Juventus de Turín Álvaro Borja Morata Martín, y comparándolos con su juego, sus condiciones y más importante su evolución presente y futura no me cabe llegar a otra conclusión que la que titula este análisis sobre el juego del delantero centro madrileño. Decía con acierto Luis Aragonés (q.e.p.d) de Fernando Torres que “era un delantero alemán”, por su velocidad, por sus condiciones, por su potencia..., pues Sr. Aragonés, veo que tenemos otro delantero alemán en ciernes, solo espero que el gran publico y sobre todo los mass-media, interesados en ellos mismos y sus camisetas dejando de lado el bien del jugador que al fin y al cabo es quien de verdad puede ayudar en el campo a la selección.

Lo primero que se ha de destacar de Álvaro son sus condiciones físicas, es un delantero alto, mide un metro y noventa centímetros, además de extremadamente veloz con una zancada no muy grande, pero muy poderosa por su rapidísima frecuencia lo que unido a su gran resistencia, le permite medirse en velocidad muchas veces frente a los centrales y obtener buenos réditos para su equipo, bien con sus desmarques de ruptura directa hacia la portería, bien con sus movimientos para caer a banda e intentar sacar a los centrales de su posición, movimiento que realiza preferentemente de derecha a izquierda. Luego también en el aspecto mental, destacaría su ansia por triunfar y mejorar sus prestaciones día a día, sobre todo en un entorno tan inhóspito para el jugador español como es la Serie A de Italia, y más en un club tan exitoso tradicionalmente como la Juventus de Turín, en el que además sus prestaciones iniciales no fueron demasiado buenas, aspecto que poco a poco esta consiguiendo revertir, siendo indiscutible para Allegri en los momentos importantes de la temporada junto a Carlos Tevéz en la punta de ataque turinesa, en cuanto a la mejora futbolística de Álvaro en Italia destacaría sobre todo una cosa, que es que esta aprendiendo a usar el cuerpo, tanto para jugar de espaldas al arco contrario y así dar una salida larga a su equipo abriendo el campo a lo ancho, como también usando el cuerpo para ganar la posición frente a los centrales rivales, véase el gol que le hace a Ucrania en su primera titularidad con la selección en partido oficial.

Foto: rpp.com.pe
Su mayor defecto en el apartado futbolístico, proviene de lo que algunos consideran una virtud que es correr demasiado, puesto que no consigue en mas ocasiones de las deseadas discernir que con la pelota se debe de jugar a otra velocidad mas pausada que cuando no se tiene la pelota, aspecto crucial sobre todo en la definición que le ha privado de algunos goles, aunque en los últimos partidos ha conseguido algunas buenas finalizaciones como por ejemplo, en la ida de octavos de final de Champions ante el conjunto alemán del Borussia Dortmund, amen de aportar frescura al circuito ofensivo de su equipo, puesto que en este aspecto tiene la virtud de no entrometerse en el trabajo de elaboración del equipo estando siempre presto a tirar un desmarque de ruptura, quizás su mejor cualidad futbolística, aunque con el paso de los partidos que dispute al máximo nivel, tanto en Italia como en la selección, debe de poder aportar mas cosas en la asociación puesto que un delantero moderno no solo ha de ser goles, sino también ha de tener fútbol en sus botas, y el de Morata esta dando sus primeros pasos aun, por lo que es un poco irregular en sus aportaciones en este aspecto, tan pronto tiene partidos mejorables en este aspecto como el que disputo ante el Sassuolo, como tiene partidos muy buenos en este aspecto como el que disputo ante el Borussia Dortmund en el Juventus Stadium. También debe de mejorar técnicamente, aun no siendo un jugador especialmente torpe, si debe poder expresar mejor las jugadas que pasen por su cabeza a la cual debe poner un punto de pausa como dije antes, puesto que buena parte de sus errores técnicos provienen de su tendencia a jugar más rápido de lo debido con el esférico, aunque de cuando en cuando nos ha sorprendido esta temporada con algún gol inventado por él. También debe de mejorar bastante el manejo de su pierna izquierda

Foto: marca.com
Con estos antecedentes y su buen futuro, veo totalmente justificada la apuesta de Vicente del Bosque por él, para la selección nacional, eso si, como suplente de Diego Costa, aun ha de demostrar bastantes cosas el bueno de Álvaro en el máximo nivel, puesto que además de todas estas características reúne otra fundamental, que es que conoce todos los mecanismos necesarios para ser el delantero centro de la selección ya que viene de ser campeón de Europa sub-19 y sub-21, en 2011 y 2013, además de máximo goleador.

Solo deseo que ni sus fans ni sus detractores, lo arruinen con alabanzas y criticas desmedidas, como por ejemplo hizo la cadena de televisión Cuatro, en la retransmisión del partido España-Alemania jugado en Vigo, donde dejo ver buenas cosas, pero en el que se vieron también sus carencias, así como se puede contrastar ahora que ha evolucionado en aspectos como el manejo del cuerpo. Con todo esto puedo dirigirme a usted, Sr.Aragones allá donde este puede afirmar que tenemos otro delantero alemán, solo espero que este sea mas comprendido que Fernando Torres y que pueda escribir las mismas paginas de gloria que dio a la selección el de Fuenlabrada.

viernes, 3 de abril de 2015

Acuerdos por Di Stefano


Hablar de Alfredo Di Stefano no es sólo hablar de fútbol, sino de un icono del siglo XX. Don Alfredo (así le llamaban los que trabajaban con él) fue, además del mejor futbolista de su época y uno de los mejores de todos los tiempos, una figura clave para entender tanto el deporte nacional actual como la España que le acogió en la década de los cincuenta.

Lejos queda en el tiempo, pero cerca en la memoria de muchos, el aterrizaje de Di Stéfano en nuestro país. Muchos creen que la locura del mercado de fichajes sólo tiene el honor de ocupar las principales portadas de periódicos y páginas web deportivas de hoy. En estos días de principio de temporada las compras, las ventas, las polémicas y las traiciones copan los titulares de la prensa especializada. Pero esto no sólo ocurre en el fútbol actual. Hace exactamente sesenta y un años se lió un buen berenjenal con el traspaso del argentino al equipo merengue.

El Real Madrid celebró en marzo de 1952 los cincuenta años de existencia del club. Uno de los partidos conmemorativos del evento tuvo como protagonista al Club Deportivo Los Millonarios de Colombia. Tanto la afición como la directiva del equipo madrileño no tardaron en fijarse en el joven delantero centro, quien había dejado Argentina tras abandonar al River Plate debido a una huelga general de jugadores. Di Stéfano huyó del país y recaló en las filas del Millonarios en 1949 pero, según lo acordado en el Pacto de Lima, el jugador debería volver a su club de origen, River Plate, en Octubre de 1954.

Alfredo Di Stefano con la camiseta del FC Barcelona
El Madrid no fue el único en mostrar interés por el delantero nacido en Barracas, Buenos Aires. El F.C. Barcelona, presidido por Enrique Martí, no podía contar con su principal figura, Kubala, por lo que pagó dos millones de pesetas por Di Stéfano al club bonaerense, pero no llegó a un acuerdo con Millonarios. Por su parte, Santiago Bernabéu y Álvaro Bustamante (Presidente y Vicepresidente respectivamente del Real Madrid)mandaron a un buque insignia del club, Raimundo Saporta, quien sí consiguió negociar con el club colombiano… pero no con el argentino. El primer asalto lo ganó el Barcelona gracias a una figura histórica del club de la Ciudad Condal: José Samitier. Samitier hizo que Di Stéfano viajara a España. Fue en Mayo de 1953. Samitier lo recogió en el aeropuerto de Barajas y, acto seguido, le llevó a Barcelona, donde hospedó a Di Stéfano y a toda su familia. Pese a que el jugador no podía participar en encuentros oficiales, sí llegó a jugar tres partidos amistosos vestido de azulgrana. Mientras el Barcelona esperaba a solucionar el fichaje de Di Stéfano, el Madrid no se quedó de brazos cruzados.

Saporta pagó 27.000 dólares a Millonarios, lo que provocó que el jugador fuese, hasta Octubre de 1954, jugador del Real Madrid. Martí estaba en un callejón sin salida al no poder llegar a un acuerdo con el presidente del club colombiano, Alfonso Senior. Además, Saporta voló hasta Barcelona, donde se entrevistó con Di Stéfano y le apoquinó su primera paga en pesetas ya que el delantero todavía no había visto, literalmente, ni un duro. Éste fue un detalle decisivo que nunca olvidaría Di Stéfano, que se sintió abandonado por el club azulgrana.

El principal obstáculo para Bernabéu y compañía seguía siendo la imposibilidad de alcanza un acuerdo con River Plate, que había cedido los derechos del jugador al F.C.Barcelona. Si todo seguía así el equipo argentino podría disponer totalmente de Di Stéfano a partir de Enero de 1955. Fue entonces cuando la FIFA intercedió en el asunto y decretó que Alfredo Di Stéfano jugaría dos temporadas en el Real Madrid (1953-54 y 1955-56) y dos en el F.C. Barcelona (1954-55 y 1956-57).

Al final Kubala se recuperó y el Barcelona perdió interés por el argentino, por lo que renunció a Di Stéfano. Samitier, quien se había convertido casi en una figura paterna para Di Stéfano, dimitió de su cargo. Pese a que las primeras sensaciones despertadas ante el respetable del club blanco no fueron muy positivas (no hay que olvidar que estuvo unos nueve meses sin jugar un partido oficial) Di Stéfano pronto empezó a escribir su propia leyenda en un club que, con él, ganó cinco Copas de Europa y nueve Ligas.


Artículo escrito por: Carlos Rodríguez

jueves, 2 de abril de 2015

Gracias por mi nombre, mamá


Atrás quedaron los años en los que los niños tenían que recordar nombres como ‘Gento’, ‘Hugo Sánchez’ o ‘Pirri’. De esa época ya han pasado varias décadas y, como en todo, la globalización se ha hecho presente en el deporte rey europeo.

Es evidente que siempre ha habido nombres extraños en el deporte. Casi cada país tiene sus propios apellidos “curiosos”. En Alemania encontramos uno de los ejemplos más interesantes: el Borussia Dortmund. En el Dortmund, hace 4 años se fichó a un joven polaco llamado Robert Lewandowski. El nombre en su camiseta era tan largo que hubo que extender sus márgenes de la camiseta en relación a otros compañeros; pero Robert no era el único de su club que tenía un nombre “curioso”. Es más, desde 2007 en el propio Borussia Dortmund jugaba un joven que se llamaba Jakub Błaszczykowski. Los locutores tardaban más en dar la alineación del Borussia que dar la de cualquier otro equipo. Y no sólo es que los apellidos fuesen largos, sino que también difíciles de pronunciar (siempre pensándolo desde un punto de vista peninsular, claro está). Mkhitaryan, Aubameyang, Großkreutz o Papastathopoulos son algunos de los actuales integrantes del equipo alemán.

Pero no sólo en Alemania aparecen estos nombres tan complicados a nuestra pronuncia. A Inglaterra también ha llegado la “globalización” de los jugadores. Szczęsny, el portero polaco del Arsenal también nos complica bastante la vida por su apellido “Sí sí, el portero ése, el del nombre raro… mhhh ¡el ‘chesnik’!”.

Y ya no es que sea difícil tratar con los nombres y apellidos extranjeros, es que hasta los de habla hispana nos complicamos nosotros mismos la vida. Uno de los fichajes más sonados de la campaña 2014-2015 ha sido el de James Rodríguez. ¿Cuál es la diferencia entre LeBron James (estrella de la NBA) y James Rodríguez para que sus nombres sean exactamente iguales, pero a la vez tan diferentes? Muchos nombres en Latinoamérica se “españolizan” en su pronunciación, es el caso de James, Jason, John, entre otros. ¿Imagináis al propio Błaszczykowski pronunciado a la “española”? Se me traba la lengua sólo de pensarlo.

Ahora bien, os reto a hacer una reflexión: imaginad un 11 en el que todos los integrantes compartan una peculiaridad. En mi caso, todos tienen apellidos de adjetivos calificativos. Riesgo en portería (la portería nunca es un seguro); línea de defensa para Cuadrado (alguien debe marcar el territorio, y ¿quién mejor que alguien que va al gimnasio?), Maduro (la experiencia es una virtud), Rojo (¿indicará que corre durante todo el partido y la sangre se le acumula por el cansancio?); mediocentros: Señor (un caballero ante todo), Guardado (alguien debe ser el equilibrio entre la defensa y el ataque, seguro que vigila la retaguardia), Lentini (no todos pueden ser como Rojo), Marica (me abstengo de comentar); en ataque Soldado (un experimentado “killer” de guerra), Immobile (otro que no puede moverse demasiado por el campo) e Inutile (porque no en todos los equipos podemos tener a los mejores).

¿Os atrevéis a completar el reto?

Artículo escrito por: @Parrupa

miércoles, 1 de abril de 2015

Platko: Poesía y tango


Franz Platko: Budapest 1898, Santiago de Chile 1983, portero y entrenador húngaro. Destacó con la selección húngara y como guardameta del FC Barcelona, como técnico hizo tres veces campeón al Colo-Colo, de Chile.

Rafael Alberti Merel: El Puerto de Santa María 1902-1999, poeta y miembro de la Generación del 27. Está considerado uno de los mejores poetas españoles de la Edad de Plata de la Literatura Española junto a Lorca y Aleixandre.

El 20 de mayo de 1938, Jose María Cossío (escritor y académico vallisoletano recordado principalmente por su enciclopedia taurina), invitó a Rafael Alberti, de quien por entonces era su editor, a Los Campos de Sport del Sardinero de Santander, a una final de Copa de España que duraría tres partidos (ya que entonces no existían las ahora tan denostadas tandas de penaltis) entre el F.C. Barcelona y la Real Sociedad de San Sebastián.

Alberti, que andaba con depre poética (agujero de oscuridad, bracear agónico en busca de una salida a la superficie habitada, al puro aire de la vida… Escribiría recordando esos días en sus memorias La Arboleda perdida) mientras buceaba en lo que sería su poemario Sobre los Ángeles, acompañó al Sardinero a su editor, con el que estaba pasando unos días en su casa montañesa de Tudanca. De esos días y de esa tarde de fútbol, nacería el posiblemente más famoso poema de la historia del fútbol: Oda a Platko.

Ya el sábado 19, automóviles de todas las regiones de España se acercaron a Santander, junto a trenes y autocares que llegados las primeras horas del sábado 20, hicieron que a media mañana ya no quedaran entradas para el match. A las cuatro y veinte de la tarde de aquel domingo, por lo caluroso, de verano, el árbitro Vallana (auxiliado en las bandas por Martín y Serrano) pitó el principio de la final de Copa, tras el intercambio protocolario de saludos y ramos de flores.

Durante el partido primó la lucha y la emoción sobre un pobre juego; el entusiasmo de los donostiarras fue neutralizado por la experiencia de los blaugranas, resultando una contienda equilibrada, algo que solía ser muy habitual en aquellos concursos regionales.

Tras un comienzo titubeante, Marculeta (el mejor del partido, todo hay que decirlo) estuvo a punto de marcar un goal a Platko, que atajó con, como sibilinamente un cronista denominó, peculiar seguridad, evitando que se abriera el marcador.

Pero en el minuto 32 Cholín, decidido y enormemente valiente, lanzó una formidable patada que en vez de impactar en el esférico, fue a estamparse contra la cabeza del cancerbero húngaro Platko, de la que empezó a manar abundantísima sangre. Retirado del césped el oso rubio, se reanudó el partido, sustituyendo al herido el jugador de campo Arocha (que también hay que decirlo hizo un par de intervenciones de mérito).

En aquellos momentos de incertidumbre surgió la figura del mago Samitier, que hilvanó momentos brillantísimos de juego hasta que también tuvo que retirarse lesionado, dando principio a los peores momentos del un Barcelona disminuido que tuvo que recurrir al juego duro para sobrevivir.

Ya comenzada la segunda parte Platko, sus seis puntos de sutura y Samitier vuelven al terreno de juego, ambos con la cabeza vendada, para euforia de sus aficionados, que tornarían en éxtasis cuando el propio Samitier perforó la meta de un desolado Izaguirre, tras pase medido de Sastre, a los 10 minutos del segundo tiempo.

Tras varios incidentes, lluvia torrencial incluida, dura patada de Samitier a Arrillaga, choque de Cholín con Platko en el que el húngaro pierde la venda, y algún que otro altercado que hizo intervenir a la propia Guardia Civil para poner paz… Marculeta se hace dueño de un partido, en el que brillaría su inteligente energía en la distribución del juego y su serenidad, para destacar notablemente sobre el resto. Así llega el empate a 1 en el minuto 38 obra de Mariscal, tras shoot imparable, para alborozo de la hinchada realista (que fue mayoritaria en el partido).

Tras la prórroga, con reseñadas marrullerías y violencias barcelonistas, en la que el omnipresente Marculeta de un derechazo quitó el polvo al travesaño catalán, el partido finalmente acabó en tablas. La final se reanudaría el martes siguiente a las 11 de la mañana con las mismas alineaciones y la sensible baja de un vapuleado Platko al que sustituiría el meta catalán Llorens. Pero esa es ya otra historia.

Rafael Alberti
Un algo menos sosegado Alberti recordaba épicamente el encuentro: “Un partido brutal, el Cantábrico al fondo, entre vascos y catalanes. Se jugaba al fútbol, pero también al nacionalismo. La violencia por parte de los vascos era inusitada. Platko, un gigantesco guardameta húngaro, defendía como un toro el arco catalán. Hubo heridos, culatazos de guardia civil y carreras del público. En un momento desesperado, Platko fue acometido tan furiosamente por los del Real(sic) que quedó ensangrentado, sin sentido, a pocos metros de su puesto, pero con el balón entre los brazos. En medio de ovaciones y gritos de protesta, fue levantado en hombros por los suyos y sacado del campo, cundiendo el desánimo entre sus filas al ser sustituido por otro. Mas cuando el partido estaba tocando a su fin, reapareció, vendada la cabeza, fuerte y hermoso, decidido a dejarse matar. A los pocos segundos, el gol de la victoria penetró en el arco del Real, que abandonó la cancha entre la ira de muchos y los desilusionados aplausos de sus partidarios.”.

Hay que aclarar, como hemos visto, que el partido acabó empate a 1, lo cual no quita un ápice al hermoso poema.

Sirva como cierre que Platko tuvo una larga y fructífera carrera como jugador 1914-1933 (Vas-és Fémmunkások, WAC Viena, Middlesbrough F. C., Sparta de Praga, MTK Budapest F. C., Basel) y entrenador 1933-1965 (Basel. Mulhouse, Barcelona, Arsenal, Colo- Colo, River Plate, Selección de fútbol de Estados Unidos, Valladolid entre otros).

Como curiosidad decir que en ese partido hubo un tercer ilustre, el gran Carlos Gardel, que no dudó en remedar su tango Patadura para meter en la letra a Piera, Sastre, Zamora, Samitier y Platko, y del que transcribo (como aperitivo de la Oda) estos impagables versos en los que pueden sustituir las palabra chingás por fracasaste y chambón por fracasado o chapucero para su mejor comprensión y deleite.

Chingás a la pelota,
Chingás en el cariño,
El corazón de Platko
Te falta, ché, chambón.
Pateando a la ventura
No se consiguen goles;
Con juego y picardía
Se altera el marcador

Carlos Gardel

___

Oda a Platko

Ni el mar,

que frente a ti saltaba sin poder defenderte.

Ni la lluvia. Ni el viento, que era el que más rugía.

Ni el mar, ni el viento, Platko,

rubio Platko de sangre,

guardameta en el polvo,

pararrayos.

No nadie, nadie, nadie.

Camisetas azules y blancas, sobre el aire.

Camisetas reales,

contrarias, contra ti, volando y arrastrándote.

Platko, Platko lejano,

rubio Platko tronchado,

tigre ardiente en la yerba de otro país.


¡ Tú, llave, Platko, tu llave rota,


llave áurea caída ante el pórtico áureo !

No nadie, nadie, nadie,

nadie se olvida, Platko.

Volvió su espalda al cielo.

Camisetas azules y granas flamearon,

apagadas sin viento.

El mar, vueltos los ojos,

se tumbó y nada dijo.


Sangrando en los ojales,

sangrando por ti, Platko,

por ti, sangre de Hungría,

sin tu sangre, tu impulso, tu parada, tu salto

temieron las insignias.

No nadie, Platko, nadie,


nadie se olvida.

Fue la vuelta del mar.

Fueron diez rápidas banderas


incendiadas sin freno.

Fue la vuelta del viento.

La vuelta al corazón de la esperanza.

Fue tu vuelta.

Azul heroico y grana,

mando el aire en las venas.

Alas, alas celestes y blancas,

rotas alas, combatidas, sin plumas,

escalaron la yerba.

Y el aire tuvo piernas,

tronco, brazos, cabeza.


¡Y todo por ti, Platko,
rubio Platko de Hungría!

Y en tu honor, por tu vuelta,

porque volviste el pulso perdido a la pelea,

en el arco contrario al viento abrió una brecha.

Nadie, nadie se olvida.


El cielo, el mar, la lluvia lo recuerdan.

Las insignias.

Las doradas insignias, flores de los ojales,

cerradas, por ti abiertas.

No nadie, nadie, nadie,

nadie se olvida, Platko.

Ni el final: tu salida,

oso rubio de sangre,


desmayada bandera en hombros por el campo.

¡ Oh, Platko, Platko, Platko
tú, tan lejos de Hungría !

¿Qué mar hubiera sido capaz de no llorarte?

Nadie, nadie se olvida,
no, nadie, nadie, nadie.

Rafael Alberti

Carlos Rodrigo

Rio Mavuba, fútbol sin bandera


Hace unas semanas hablábamos de la suerte dispar que habían tenido algunos futbolistas a la hora de decantarse por la selección de un país diferente al de su origen. A nuestro protagonista de hoy le pasó algo similar, pero con un matiz un tanto diferente.

El pasado 8 de marzo, Rio Mavuba cumplió 30 años. Futbolista profesional, internacional con Francia y con un palmarés que, sin ser demasiado extenso, sí puede catalogarse de importante, la vida de este centrocampista defensivo puede considerarse afortunada, aunque en su origen el destino pudo ser bien diferente. Cualquier seguidor del fútbol africano recordará la participación de Zaire en el Mundial de 1974. Su actuación no pasó de ser testimonial, con algún toque exótico, pero de haber defendido sus colores puede presumir el delantero Mafuila Mavuba, el padre de Rio.

Mafuila pasaba por ser una de la piezas clave del club local AS Vita. Con la camiseta de los ‘delfines negros’ consiguió uno de los mayores logros de su carrera y del fútbol zaireño en general, la Liga de Campeones africana de 1973. Su carrera le llevó hasta Angola, donde conoció a la que sería su esposa, a la que dejaría embarazada a mediados de 1983. Sin embargo, la familia Mavuba iba a ser testigo en primera persona de la inestabilidad política que ha regido este continente durante muchas décadas. La guerra civil estalló en Angola y Mafuila y su mujer, ya encinta, tuvieron que echarse a la mar para huir del horror.

Sorpresas de la vida, la esposa se puso de parto, dando a luz un varón el 8 de marzo de 1984. En ese momento, el barco discurría por aguas internacionales, por lo que hasta pasados varios años el retoño fue considerado un apátrida. Mafuila tuvo claro el nombre del niño: por el hecho de haber nacido en el océano Atlántico, se llamaría Rio.

Nadie o casi nadie pensaba que, aunque no llegaría a emular a su padre jugando un Mundial, la carrera futbolística de Rio iba a ser mejor que la de su progenitor. Convertido en un mediocentro de referencia en la Ligue 1 por su trabajo incansable, llegó a dar el salto al Villarreal en 2007, aunque su escasa participación le llevó a emprender el viaje de vuelta 12 meses después. Recaló en el Lille, donde es el capitán y pudo contribuir a conquistar el ‘doblete’ de la 2010-2011.

Aún le quedan años para la retirada y, durante este tiempo, Rio Mavuba seguirá ganando partidos, aunque quizás el más importante lo ganó hace ya 30 años huyendo, aún en las entrañas de su madre, de una cruenta guerra.

@FranciscoQuiros

Anarchy in the UK


Inglaterra, finales de los 70. Crisis económica. Paro. Aburrimiento. Estallido del punk. Este podría ser, a la larga, un resumen de aquella década que pasaría a los anales de la historia de la música. Su evolución como género (y su evolución social) han estado siempre ligadas al mundo del fútbol. Desde la comunión en los estadios como un pasatiempo hasta el auge del movimiento hooligan.

En la Inglaterra de finales de 1976, que veía al Liverpool preparar su asalto a la máxima competición europea y donde Brian Clough estaba cerca de ascender al Nottingham Forest, algo olía a podrido. Aquella Inglaterra de finales de 1976, que veía como languidecía la figura de George Best en segunda vistiendo la elástica del Fulham, alardeaba de educación y buen gusto. Aquella Inglaterra de finales de 1976 no estaba preparada para lo que se le venía encima.

El 1 de diciembre en aquella Inglaterra de finales de 1976 algo iba a cambiar.

Quizá Steve Jones, Johnny Rotten, Paul Cook y Glen Matlock (sustituido más tarde por Sid Vicious) no sabían la que estaban a punto de liar. Quizá el único que parecía tenerlo todo bien claro era Malcolm McLaren, mánager de la banda.

A los Sex Pistols les hizo falta el single “Anarchy in the UK” (más tarde el “God Save the Queen“, que levantó más ampollas todavía) y un shit y un fuck en el programa Today de Bill Grundy para adquirir la categoría de enemigo público número uno de Inglaterra.

Aunque las primeras bandas de punk no hacían referencia al fútbol y parecían totalmente ajenas a ese deporte, lo cierto es que en mayor o menor medida, la mayor parte de ellos estaban (y estuvieron) relacionados con el mundo del balompié. Musicalmente sus letras se basaban en la política, en la destrucción del orden establecido, en el famoso “No Future“, en el sexo y en las drogas. Socialmente, por el contexto en el que nace el movimiento, el deporte rey terminaría siendo uno de los espacios comunes del punk y de algunas subculturas que habían nacido a finales de los 60, entre ellas el movimiento skin, que terminarían confluyendo de una u otra forma en el oi! musicalmente hablando y en el estallido definitivo del movimiento hooligan de principios de los 80 (ya existía anteriormente). En su biografía John Lydon (más conocido como Johnny Rotten) escribió: “la música, el hooliganismo del fútbol y el boxeo fueron las válvulas de escape de la clase obrera“.

Ciertamente Johnny Rotten era un asiduo a Highbury como hincha del Arsenal, donde acudía acompañado de su amigo Rambo, hooligan de los gunners. Allí, muchos de los jóvenes pertenecientes a las principales subculturas de la sociedad inglesa cantaban y animaban y, por supuesto, protagonizaban verdaderas batallas campales. Antes, durante y después del partido. Una de las anécdotas que recuerda Rotten es la de la vestimenta de la mayoría de los hinchas afiliados al movimiento punk o skin, relacionada con el estreno de la película de Stanley Kubrick “La Naranja Mecánica”. Los monos y bombines blancos a imagen y semejanza de los protagonistas del film se habían convertido en una moda y eran la vestimenta elegida para los partidos en Highbury contra el Tottenham.

Descendientes de los mods (jóvenes de clase media, de vestimenta elegante y gusto por el blues, el soul y el jazz) y de los rude boys (jamaicanos de clase obrera muy similares a los mods y que también escuchaban ska y reggae), a finales de los 60 habían nacido en Inglaterra los skinheads. De clase obrera, con botas, pantalones vaqueros, tirantes y cabeza totalmente rapada, los skinheads enarbolaron la bandera de la patria, la clase trabajadora, la lealtad, el compañerismo y, también, el gusto por el fútbol. La mayoría de los skinheads engrosaron las filas de lo que se dio en llamar movimiento hooligan (término cuyo origen sigue sin estar muy claro), sobre todo a raíz del Mundial de 1966 que ganaría la Inglaterra de Bobby Charlton, Bobby Moore, Roger Hunt o Gordon Banks.

Sin ideología política definida (muchos de ellos eran patriotas ingleses pero no por ello racistas), los skinheads comenzaron una evolución con el estallido del punk a finales de los 70. Musicalmente nació el oi! (conocido también como street punk), etiqueta surgida a raíz del grito al inicio de sus canciones de Stinky Turner, vocalista de los Cockney Rejects (los cuales versionarían el famoso “I’m Forever Blowing Bubbles” del West Ham).

La mezcla entre skins y punks y la fuerza que fueron tomando organizaciones fascistas como el National Front o el British Movement (auspiciados por la grave crisis económica que vivía el país) comenzaron a agitar la evolución de las subculturas. Elementos particularmente violentos eran el blanco fácil para este tipo de organizaciones que se encargaron de reclutar principalmente a skins (que pasaron a ser conocidos como neonazis) y a punks en menor medida. La agitación de conciencias y el crecimiento del sentimiento xenófobo y nacional-socialista, sería un peligroso caldo de cultivo para grupos hooligans o las famosas Firms de algunos equipos, algunas de las cuales pasaron rapidamente a ideologizarse de una manera bastante peligrosa.

El hooliganismo no era nada nuevo. Algunas de las Firms más famosas ya tenían un amplio historial a finales de los años 70. La grave crisis económica llevó la tensión de la rutina del día a día del trabajo a los estadios de fútbol. Por ejemplo, una de las huelgas generales del sector de la metalurgia de en los años 60, derivó en un eterno enfrentamiento entre dos aficiones: los obreros del sector del metal (seguidores del West Ham) y los obreros de la zona de estibadores (hinchas del Millwall). La entrada de nuevos elementos y la evolución de una subcultura que se había hecho muy fuerte en Inglaterra ayudaron a avivar el caos.

@alv_var